jueves, 25 de mayo de 2017

BRAINPOWERED 12: ALTERNITY, por Warren Ellis.

ALTERNITY

Las fotografías antiguas, las primeras fotografías, se han convertido en objetos fetichistas. A menudo revelan un tiempo en que la represión compartía espacio con la decadencia salvaje, aunque con férreas líneas de demarcación. De pinta restrictiva y decorativa, la ropa evoca la esclavitud (conocida una vez como The English Vice) sin nunca tener por qué nombrarla.

En ALTERNITY, Steve Cook fetichiza el fetiche. La cuidadosa manipulación digital emplaza a estas damas y caballeros en un mundo paralelo. Una interzona de hiperrealidad fabricada de caucho, piercings y tatuajes.

Desde hace algunos años, la carrera de Steve Cook ha sido tangencial a los cómics. El año que viene regresa al medio para diseñar la portada de VERTIGO X, una revista especial en plan objeto que quiere celebrar diez años de la ficción para adultos editada por DC, existente en una especie de mundo alternativo en el que las grandes editoriales comerciales producen algo distinto que ficción para críos y secuelas de películas.

BIBLIOTECAS

Hace seis o siete años, mi serie LAZARUS CHURCHYARD se podía encontrar casi exclusivamente en la biblioteca local. Hoy en día, el librero inteligente que vende novelas gráficas (pienso de inmediato en Amanda Fisher en Montana, Rory Root en Berkeley, Gib Bickel en Columbus, Ohio) le vende regularmente a la red de bibliotecas un monto de novelas gráficas que cuesta montones de dólares. Forma parte de una misión permanente que tiene el objetivo de encontrar lectores del medio en lugar de coleccionistas. En Artbomb estamos descubriendo que las bibliotecas quieren una versión en papel del ensayo sobre novelas gráficas que hizo Jessica Abel para nosotros (llevo intentando trabajar con ella desde que la conocí en un aeropuerto en 1997, la primera vez que leí su trabajo), para utilizarlo como una puerta de entrada para los lectores que se quieren adentrar en sus nacientes secciones de novela gráfica.

Si no te puedes permitir las cosas que sueles ver en Artbomb, por lo menos puedes entrar en tu biblioteca local y pedirlas. Esas son las cosas que necesitan leerse ahora. Intenta acceder a ellas como puedas.

ACCIÓN DE GRACIAS

Hoy celebro la existencia de Gran Bretaña pasando de todo un puñado de fanáticos religiosos de un continente muy grande y lejano. Lo hago porque estoy en Alemania bebiéndome un Red Bull en el Hotel Vier Jahrezeiten, al borde del lago Inner Alster de Hamburgo. Mi vientre rebosa de tortas de patata, salchichas y vasos de vino caliente.

Ha sido un viaje familiar, así que no he tenido demasiado tiempo para salir y realizar mi investigación cultural habitual. Para ser honesto, me ha resultado agradable rondar por los mercados de Navidad salpicados aquí y allá por el centro de Hamburgo: el humo aromático de los hornos de leña horneando panes frescos, los olores del bratwurst y el vino y el café. Champán y nueces tostadas por las noches.

En Los Ángeles vi a un hombre que llevaba una camiseta donde se podía leer DEFEND COMICS. Esta misma tarde, en Alemania, he decidido decir: que le jodan a los cómics. Incluso aunque sólo sea por un día. Es un mundo grande y todo tiene un lugar y un momento.

-Warren (artículo publicado en algún momento entre 2002 y 2004. NoCal: Northern California.)

martes, 23 de mayo de 2017

CÓMO CREAR UNA TIRA DE CÓMIC, por Charles Schulz (1 DE 2)

El Journal está orgulloso de presentar este raro ensayo de uno de los más grandes historietistas del S. XX. Fue publicado originalmente en 1959 por Art Instruction, Inc. y ha sido recuperado por Milo George para The Comics Journal nº 250 (2003). Traducido por Frog2000

Sencillamente, lo que más difícil les resulta hacer a los que comienzan en el medio del cómic es dibujar su primer puñado de historietas. Parece extraño que la mayoría de las personas con ambiciones artísticas que quieren trabajar en el medio no estén dispuestas a encarar la gran cantidad de esfuerzo que mucha otra gente puede afrontar en medios comparables. La mayoría de personas ambiciosas que quieren trabajar en el cómic tan solo quieren dibujar dos o tres semanas de material y luego empezar a comercializarlo. No están preparados para emplear varios años aprendiendo. Eso sí, con esto no quiero decir que no estén dispuestos a trabajar en los así llamados "puestos menores" de los dibujos animados, aunque no tengan ni idea de las muchas, muchas caricaturas que son necesarias dibujar incluso antes de que uno pueda acercarse a esos sitios.

Resulta extraño que la gente de otros campos artísticos esté dispuesta a pintar y dibujar como forma de diversión y experimentación, pero muy pocos autores estén dispuestos a dibujar una serie de tiras de cómic sólo para adquirir experiencia. Parece que la creencia habitual es que todo lo que tenemos que hacer es perfeccionar nuestra rotulado, nuestro dibujo de la figura y el tipo de movimiento, y que de esa forma ya estaremos completamente listos para empezar. Nada mas lejos de la realidad. Primero debemos entrenar la mente para pensar de una forma determinada. Creo que el principiante debería interiorizar el hecho de que probablemente va a gastar entre cinco y diez años de su vida hasta poder desarrollar lo suficiente su capacidad de observación y su sentido del humor como para ser capaz de aventurarse en el lado profesional del negocio.

Por supuesto, estoy hablando de las tiras de periódico humorísticas en particular. Sin embargo, lo mismo se podría decir de las de aventuras. Los autores que trabajan en las tiras de aventuras son narradores entrenados, y no han logrado conseguir esa capacidad de un día para otro. Entonces, ¿qué podemos hacer para empezar?

Lo más importante que deberíamos hacer es intentar evitar abarcar demasiado sin tener en cuenta lo que conocemos. Casi todos tenemos ideas generales que creemos que podrían ser geniales para una serie de cómic, pero cuando intentamos desglosarlas en episodios dosificados diariamente, nos resulta extremadamente difícil hacerlo. Es en este punto donde creo que deberíamos comenzar. Inténtalo. Intenta pensar en cómo harías tus episodios diarios sin concentrarte demasiado en las características generales de la tira. Mientras te estás concentrando en esas entregas diarias, intentando que se te ocurra la idea más chistosa que puedas para cada una de las jornadas, también deberías intentar desarrollar las personalidades de tus personajes. Te darás cuenta de que las ideas se te irán ocurriendo teniendo en cuenta dichas personalidades.

A medida que tus ideas desarrollan las personalidades de los personajes y las personalidades hacen que se te ocurran más ideas, el conjunto general de la tira empezará a tomar forma. Realmente, esta es la única forma práctica de desarrollar una buena y sólida tira de cómic.

Si lo haces al revés, tus ocurrencias parecerán débiles. Si piensas demasiado en la temática general de la tira, tus ideas se acabarán diluyendo.

El sistema que te he recomendado también te asegura que puedes enfilar cualquier dirección que tus pensamientos puedan tomar. Durante estos primeros días de trabajo y práctica de tu tira, no te puedes limitar a una sola idea en particular. Deberías estar buscando constantemente personajes e ideas que finalmente te hagan darte cuenta de cuáles son tus puntos fuertes para trabajar en el medio.

(Continuará)

jueves, 18 de mayo de 2017

LOST IN TRANSLATION: EL HUMOR NO TIENE POR QUÉ SER "KAWAII" (3 DE 3)

Artículo de Bill Randall para The Comics Journal nº 273 (2006). Parte 1, parte 2. Traducido por Frog2000. 

Por supuesto, gran parte de cualquier obra suele depender del contexto social, porque Gaki-Deka, con Yamagami justo detrás dirigiendo sus acciones, se alegra de cruzar los límites tanto como resulte posible. Literalmente baila encima suyo, porque sus aventuras ejemplifican al niño que siempre está intentando forzar las cosas e indagando. Leyéndole se tiene la sensación de que si dejaran a su autor hacer lo que quisiera, no haría algo demasiado diferente. De hecho, supongo que si hubiese crecido en la Europa progresista, se habría convertido en escenógrafo. Mejor aún, sería abogado. Porque no necesita códigos sociales estrictos para trabajar en absoluto. Por eso, sus cómics son capaces de desafiar y celebrar la censura simultáneamente. La desafían porque siguen todas las leyes a rajatabla con gran júbilo legalista, por ejemplo, nunca se muestran los genitales adultos. Sin embargo, las damas se esconden detrás de conejitos mientras los hombres sin pantalones se quedan alegremente de pie frente a sus estúpidos familiares cubriéndose con bates de béisbol de la marca Louisville Sluggers, a menos que, dependiendo de la necesidad, un cañón gigantesco ocupe su lugar. También celebran la censura, porque ella misma ha facilitado que ocurran estas cosas en las páginas del título. Sin los estrictos códigos de la censura de posguerra japonesa, los artistas nunca habrían tenido el impulso de elevar su obra creativa hasta niveles tan absurdos. ¿Por qué iban a crear y elaborar todo ese sistema de engañosos elementos sustitutos si hubiesen podido mostrar los genitales, el sexo, la obscenidad, tal cual? ¿Por qué ofrecer al intelecto de cualquier lector los complejos placeres de la decodificación, reflejando el placer del propio autor mientras concibe esos códigos? Sencillamente los autores habrían dibujado los penes. Pero es más aburrido. En su lugar, paradójicamente surge un moralismo inverso capaz de hostigar a la censura como el mal absoluto. Es una de las mayores paradojas del arte, si no de la vida. Sólo los límites son capaces de generar posibilidades, mientras que la infinidad de posibilidades que existen tan sólo son una masa informe. No me malinterpretéis, la censura me parece negativa, pero también lo son las transgresiones aburridas. El terreno intermedio es mucho más fértil.
"CINÉ-MANGA par TAKESHI KITANO"
CAHIERS DU CINÉMA #600, Avril 2005
5,40 Euros

El cineasta Takeshi Kitano sí que es capaz de entender las paradojas. Cuando la revista francesa de la nueva ola del cine le preguntó a este vanguardista qué significaba la Nueva Nueva Ola japonesa del cómic, él les entregó algo desafiante que incluyeron en el libreto especial de su número 600 donde se definía claramente lo que era. Aunque bautizaron el resultado final como "ciné-manga", en realidad los cómics son cómics, y este fumetti con textos que acompañan una selección de nuevos tebeos de esta New New New Wave estaba lleno de viejos trucos con algo que decir. Algunos de los peores intentos eran propios de holgazanes, mientras que los mejores eran sencillas tiras de chistes.

La verdad es que era un extraño emplazamiento donde encontrar manga con gag final, pero a decir verdad, en sus comienzos "Beat" Takeshi se estuvo ganando la vida en Osaka con un estilo de stand-up comedy antes de empezar a hacer películas de arte (o "arties"). Sus primeras experiencias en el mundo de los manzai brillan a lo largo de los "ciné-mangas" de 14" que dibuja, cada uno de entre tres y cinco viñetas, cómicos en su forma, y a menudo también en el efecto que producen. Están directamente inspirados en el movimiento de cómic OuBaPo: para ello Kitano elige entre 69 fotografías diferentes, elucubra una narrativa con ellas, y luego desafía a trece de sus compañeros del cine para que hagan lo mismo. Siempre es divertido ver sumergirse en el cómic a artistas de otros medios de comunicación, especialmente a aquellos que parecen despreciar la forma (me refiero a usted, Gus Van Sant). A veces los resultados no son comprensibles en absoluto.

Por suerte, el propio Kitano entiende bien el medio. Sus ciné-mangas están compuestos principalmente de imágenes, y solo los recubre con un escaso texto en su parte inferior que permite que el vacío entre unas y otras se vaya desplegando. Comparado con Van Sant, que ahoga las imágenes como si estuviese escribiendo un guión para un director en el que particularmente no confía, Kitano solo inserta un montón de palabras en un puñado de imágenes, aunque carezca de la rapidez que hace que este medio caracterizado por textos cortos resulte tan interesante.

De hecho, muchos de los cómics de los directores incluidos en esta antología comparten el mismo problema. Tal vez utilizar un formato diferente mitigue sus instintos artísticos, o tal vez querían hacer bande-dessinée más "sofisticada", pero muchos sufren la tendencia de querer ahogar las imágenes a base de texto, a menudo relacionando unos y otros de forma confusa. Esta tendencia es más evidente en los directores franceses. Quizá la BD favorezca la exposición, o es que les impregna la tradición filosófica francófona, o quizá es que todos tenían un mal día. Por otro lado, las mejores obras de esta antología brillan por su contención verbal. 

Seguramente uno de los grandes efectos del manga en los cómics estadounidenses ha sido el de liberarlos un poco de la exposición redundante, ayudando a favorecer la narrativa visual sobre la sobre-explicación. Estaría bien que la mayoría de los creadores de estos "ciné-manga" hubiesen entendido este rasgo positivo de la forma.

De entre el resto de directores, seguramente mis dos historias favoritas sean las de Apichatpong Weerasethakul y Rithy Pahn. El primero, un director tailandés responsable de festivales visuales de primera como Tropical Malady y Mysterious Object at Noon, se encarga de una típica tira de cuatro viñetas con diálogos, pero en ella repite una imagen mientras que otras dos viñetas son imágenes de lo que parecen lugares completamente diferentes, consiguiendo un efecto muy remarcado. Al principio parece una historia continua, pero tal vez será más convincente y valiente si no lo es. Las viñetas se podían escoger de diferentes momentos temporales o lugares diferentes. Incluso el diálogo podría no estar relacionado con las imágenes. Son estrategias que socavan totalmente lo que solemos esperar de cualquier montaje. Dados los audaces experimentos formales de Weerasethakul, como en su película Blissfully Yours, donde los créditos iniciales aparecen transcurridos cuarenta minutos de la historia, no sería demasiado sorprendente. Tal y como es el resultado, esta pequeña tira cómica puede ser interpretada de muchas formas contradictorias, y subraya la fuerza que pueden tener los vacíos entre viñetas propios del medio. También ilustra que el autor debería hacer más cómics. ¿Podría traducir esta tira en una película? Sí, pero sólo forzando las cosas, por lo que no creo que tuviese demasiado éxito: los cortes entre escenas serían demasiado abruptos, mientras que aquí son tan delicados como dejar caer una pluma encima de una tela de seda.
El último director, un documentalista camboyano de educación francesa cuyas películas no he visto aún, utiliza la forma de una forma inusual: como una sola tira cartoon. Aunque incluye un título, en lugar de una sola imagen utiliza cinco. El resultado final no es una historia, pero se va abriendo de forma expansiva a medida que empiezas a entenderla, al igual que ocurre con los vacíos entre viñetas de la tira de Weerasethakul. Supongo que como también parece formarse una especie de intervalo, el trabajo del lector es rellenarlo.

Lo mejor de todo el proyecto es que algunos autores de medios culturales muy diferentes son capaces de utilizar los mismos materiales para crear obras notablemente diversas. Es OuLiPian sin hechuras francesas. Al menos no siempre lo son. A veces son japonesas, a veces griegas. De acuerdo, por lo general se utilizan formas francesas, porque cerca de un tercio de los directores son franceses. Pero por lo menos algunos no lo son, y por ello el ejercicio tiene más valor. En el mundo del cine es bastante raro ver algo parecido, aunque a medida que las obras de varios cineastas de diferentes nacionalidades están cada vez más a disposición del gran público a través del DVD, se está volviendo más común. Sin embargo, los cómics carecen del elemento etnológico que suele alimentar la internacionalización del cine. Después de todo, por lo general los cómics no suelen utilizar fotografía documental. Si todo esto suena como que estoy haciendo demasiado hincapié sobre una pequeña selección de obras menores de estos directores, estaría contradiciendo un poco la idea de que estas cuatro viñetas en realidad no son capaces de  revelar diferentes formas de enfocar el medio. Las limitaciones estrictas hacen que estos directores adopten enfoques radicalmente diferentes para acometer su obra. Es como una de esas películas antológicas de temáticas heterogéneas tan populares en los sesenta, cuando Cahiers estaba en su apogeo, salvo que a veces los cómics son verdaderamente divertidos.

LA CLAVE

En última instancia, la cuestión acerca de la tira de humor planteada en estas tres formas tan diferentes de enfocar el cómic apunta hacia territorios similares. La tira funciona mejor a través de los vacíos, sea entre las viñetas, la cultura, o el lector y la tira. Por citar a Billy Wilder, "si les dejas sumar dos y dos, te amarán para siempre". Lamentablemente, el trabajo de los críticos es decir "cuatro", e incluso a veces "cinco". Así que os ofrezco un montón de (huecas) disculpas por intentar ser didáctico con el material más divertido. Pero después de todo, ¿es que alguien ama a los críticos?

martes, 16 de mayo de 2017

TEENAGE TREATS VOLUME 6

Various - Teenage Treats Vol. 6
(Xerox, 1999)

A1-Flying Colours - Abstract Art
A2-Shadowfax - The Russians Are Coming
A3-The Dodos - Blind To Fiction
A4-Regal Zone - Factory Girl
A5-Masterswitch - Action Replay
A6-The Plague - Out With Me All Night
B1-The Sleepers - Angel In A Raincoat
B2-Three Party Split - Dubious Parentage
B3-Steroid Kiddies - Accidents
B4-The Whips - Nationwide
B5-The Alsatians - Teen Romance
B6-Tony Jacksun - Come Again

AQUI.

jueves, 11 de mayo de 2017

LOST IN TRANSLATION: EL HUMOR NO TIENE POR QUÉ SER "KAWAII" (2 DE 3)

Artículo de Bill Randall para The Comics Journal nº 273 (2006). Parte 1. Traducido por Frog2000.  

Basta con mirar las tiras actuales de periódicos estadounidenses, más o menos un terreno yermo desde el final de las series serializadas. En ese sentido, las tiras americanas difieren un montón de sus homólogos japoneses, porque las más importantes, desde Thimble Theatre hasta Peanuts, hasta cierto punto se basaban en la serialización. Curiosamente, el formato de chiste alcanzó su pináculo en las viñetas individuales realizadas por los mejores autores del New Yorker. Así que Charles Addams y Peter Arno bien podrían ser las mejores piedras de toque con las que comparar a Kojima y Aki, aunque a veces mi estima por los cómics de estos últimos pueda decaer, tanto por compararlos con los gigantes nombrados anteriormente como por la dificultad inherente del formato para resultar efectivo.
Por otro lado, parece injusto comparar a alguien del escenario mundial con Peter Arno, en especial por su inmaduro estilo sorprendentemente maduro a la hora de afrontar la sexualidad. Ciertamente, los temas más adultos no le resultan ajenos al manga, y a menudo el sexo está considerado de una forma completamente adulta. Sin embargo, aunque en este tomo algunos autores como Isao Kojima tienen la intención de hacer cómics "adultos", terminan acometiendo bromas ligeras llenas de sexo, mujeres de pechos grandes y hombres tomando baños de burbujas y en diferentes estados de desnudez. A menudo Kojima retoma las escenas de samuráis ligando con cortesanas y otras por el estilo. Más que su humor, lo importante es su encantador y suelto estilo de dibujo, apacible en lugar de sexy, con trazos que se contonean burlonamente de una forma elaborada. Aunque su trabajo me deja frío, en realidad es uno de los dibujantes más populares.
Menos conocido pero mucho mejor artista para mi gusto, Sadao Shouji suele trabajar las debilidades de la vida de clase media, hurgando apacible, aunque mordazmente, en las peculiaridades de los ciudadanos que la engrosan. Para ello suele utilizar páginas compuestas por cuatro tiras de entre seis y ocho viñetas. En su caso su dibujo no está simplemente esbozado como el de muchos otros autores, sino que utiliza un estilo limpio que sugiere que podría encajar perfectamente en un libro infantil. El autor es capaz de demostrar una comprensión irónica de sus personajes, compuestos principalmente por amas de casa y oficinistas, y de sus verdaderas intenciones, motivo por el que sufren las ligeras desintegraciones del contrato social que comprensiblemente acechan justo por debajo de la superficie de la mayoría de sus vidas. Lo mejor de todo es que Shouji nunca exagera los gags, confiando en que el lector será capaz de hacer las conexiones pertinentes. 
En el otro extremo se encuentran las tiras de cuatro viñetas de Takashi Yanase, que parecen terminar antes de comenzar. Con títulos que adelantan sus aburridos chistes, estos cómics confían en insípidos retruécanos visuales para conseguir todo su efecto. También se apoyan en los juegos de palabras. Supongo que este cómic será históricamente importante, o puede que cuando apareció por primera vez pareciese mucho más importante de lo que es, pero ahora no soy capaz de entender exactamente por qué aparece en esta antología. Su único rasgo redentor es su lindo dibujo, pero precisamente, en el manga no es que no abunden estilos parecidos.
Por su parte, Ryuuzan Aki supone una variación interesante de la forma. En Oh, Jyareezu! las páginas están repartidas en tiras de tres a cinco viñetas con finales sorpresivos en una viñeta tan grande que por lo general consume la mitad de la página. Me esperaba que sus bromas terminaran por fracasar al resultar demasiado evidentes, sobre todo porque el autor confía tanto en unos gags bien construidos y sutiles que una mirada superficial ni siquiera podría ser capaz de detectar algo inusualmente divertido. Pero lo son, algunos de sus chistes están entre los más divertidos del tomo.
Finalmente, empujando el medio hacia su extremo más simple, nos encontramos con otros dos artistas que elaboran chistes de una viñeta, aunque con resultados drásticamente diferentes. La serie de Kunihiko Hisa, My Ufo, repite chiste insípido tras chiste insípido, y todos sus juegos de palabras visuales tienen la forma de un platillo volante. El estilo artístico, agradablemente suelto, no es capaz de salvar lo que por otra parte ni tiene encanto ni interés formal. Por su parte, las bromas sobre sexo estúpido gobiernan la serie de Masahiro Nikaido titulada Paradise People. En ella aparecen creyentes que adoran un vendaje en forma de cruz prendido de la espalda de Cristo o un hombre que ordeña una vaca mientras una monja lo ordeña a él. De nuevo, son juegos de palabras visuales, pero esta vez corporales y sobre sexo. El autor también ataca a la Iglesia, lo que puede resultar un poco extraño para un no cristiano que está en un país no occidental bastante poco religioso. Sin embargo, Nikaido es un autor consistente y también satiriza las instituciones sociales que establecen (o mantienen) los estándares morales, como cuando unos adoradores del Sol notan súbitamente que el astro está a punto de caerse dentro de un culo. De alguna forma, este gag podría ser político, porque el sol nacionalista de Japón siempre termina por levantarse. Pero el juego visual, menos por la parte de los adoradores, era exactamente el mismo que dibujó un chico llamado Jeremy en la pizarra de mi clase de Ciencias de octavo curso. También se traía porno a clase, y creo que incluso era capaz de conducir. No sé si debería elogiarlo por crear una obra al mismo nivel de Nikaido o viceversa.
Dejando a un lado cuestiones como la pobre ejecución, todas estas obras sólo son capaces de empujar un poquito los límites. Cuando una forma de humor carece de un núcleo de indignación moral como el extraño puritanismo que caracterizó a Lenny Bruce cuando no sólo era un profano, sólo puede ir tan lejos como los tabúes que intenta romper. Y una vez que se rompen el humor corre el peligro de deslizarse hacia la derecha del mainstream para terminar siendo absorbido por la cultura contra la que intentó pelear en un principio. Esta es una de las rarezas del género, y el motivo principal por el que el humor suele caducar tan rápido. En estos tomos se pueden ver algunos gags tan cerca del límite de la corrección que pueden resultar demasiado obvios, mientras que sencillamente otros terminan volviéndose aburridos con el tiempo. Eso sí, algunos nunca pierden su mordida en absoluto.
BEST OF GAKI-DEKA!
Por Tatsuhiko Yamagami
Takarajimasha, 2003

El policía que protagoniza este manga seminal de los setenta, generalmente repleto de esa ruidosa escatología que tanto amaron una vez los que ahora se encuentran cómodamente en sus cuarenta años, ofrece de todo en este título: desde improvisados drag shows con ciervos bailando hasta cómo utilizar partes de un pescado para cubrirse las partes bajas. Al igual que las transgresiones de Go Nagai, lo que alguna vez torturó las conciencias de madres preocupadas se ha terminado convirtiendo en mainstream, sin importar que esas conciencias sigan sin calmarse. Me complace bastante saber que los gilipollas burocráticos que tanto han hecho para joder Japón, y que sin duda tuvieron una tremenda ojeriza contra este joven investigador cuando estaba en su apogeo, siguen sintiéndose repelidos y disgustados por cosas como el infame "testículo paracaídas", y no por otro motivo que por no saber cómo reaccionar ante esta obra. Porque no forma parte de la programación social. Y nunca lo hará.
Por supuesto, a menudo el humor también puede ser improductivo, pero la brillantez de Tatsuhiko Yamagami reside en su equilibrio entre explosiones de violencia absoluta, bondad social y la represión igualmente violenta de las normas morales. Por ejemplo, en la historia titulada "¿Le perturba el olor de la medicina?" Gaki-Deka ve a una enfermera bonita e inmediatamente la acorrala en un rincón para intentar bailar con ella. Saijo-kun interviene en su defensa, a lo que Gaki-Deka responde engañando al mocoso, aunque sólo por un momento, por lo que comienza una batalla que se intensifica y atrae a todo el mundo en el hospital, incluido a un médico. Después de golpearlo en la cabeza con un rábano gigante daikon, el doctor pincha a Gaki-Deka en la parte posterior del cráneo con una hipodérmica llena de sedante. Las últimas viñetas muestran al protagonista encerrado en una habitación donde también hay animales que son sujetos de pruebas. Ni corto ni perezoso les empieza a enseñar a bailar como hace él en caso de que alguna vez necesiten acorralar a una enfermera. Por su parte, el médico termina diciéndose que después de todo le parece bien, porque los animales no parecen estar haciendo suficiente ejercicio. Sin embargo, el orden social se restablece brevemente, aunque gracias al tipo de violaciones de la ley que usualmente solo estarían justificadas en tiempos de guerra.
Esta obra resiste alegre y afortunadamente cualquier crítica, de la misma forma que Gaki-Deka se suele resistir a las figuras de autoridad, sean maestros, parientes o compañeros. En otras palabras, puede que sedes a alguien durante diez segundos, pero después ten por seguro que volverá el caos. Por lo tanto, no esperes que una obra como esta sea capaz de sostener crítica de ningún tipo, aunque Gaki-Deka podría decir un par de cosas sobre los cambios en las costumbres sociales o los disparates sociológicos. También es cierto que no lo hace de forma intencionada, y menos aún con coherencia. Es más, este cómic permanece como una expresión de la identificación con nuestro lado infantil, un poco atemperado porque sabemos bien que dichos estallidos infantiles se pueden acabar en cualquier momento. Pero eso sí, volverán a aparecer, y cuando lo hagan serán tan extraños como para volver a desconcertar a las autoridades, y de esa forma el ciclo podrá comenzar de nuevo una y otra vez.
Toda esa energía se derrama por la página. Una de las principales alegrías que ofrece la lectura de la obra de Yamagami es que su dibujo rebosa de energía cinética de una forma que solo se puede demostrar en un cómic en contraposición con cualquier otro medio. En un momento dado, la trama empuja a Gaki-Deka contra unos melones aerotransportados contra los que no tiene más protección que su duro culo. Los escorzos potentes y los trazos enloquecidos añaden otra capa más de absurdo. Los personajes de este mundo van desde los duros estereotipos del manga de los setenta hasta otros específicos más extraños, como la ocasional bestia embutida en un traje. Paradójicamente, el mundo consistente y creíble en el que viven sus personajes logra hacer creíbles las violaciones ocasionales de la física o la anatomía, como cuando un novelista que sufre un bloqueo de escritor intenta probar todo tipo de posiciones para que los jugos fluyan de nuevo (gracias a un conveniente plátano la historia es capaz de no escandalizarnos en ningún momento, pero esa es otra historia.) Gaki-Deka se parece a un perverso Neanderthal o a una pera mutante del Pac-Man. Su diseño se me antoja realista, yo mismo he escapado de niños pequeños no demasiado diferentes, todos ellos muy bestias, pero se aleja lo suficiente del "realismo" como para hacer que el culo cincelado del protagonista parezca una parte natural de todo lo demás. Como ocurre con todo lo que cae bajo el punto de vista de Yamagami, desde el diseño de los personajes hasta el estilo de dibujo, las historias no solo necesitan una tira de cuatro viñetas, sino cuatro grandes viñetas, splashes de media página capaces de celebrar el poder explosivo del dibujo, e incluso a veces requieren todo el largo y ancho de la página, funcionando en conjunto como parte de una gloriosamente caótica y perversa celebración del lado infantil todavía presente en cada adulto y lector. En el dibujo de este tipo el estilo me parece sustancial, por eso resulta imposible separar el contenido de las historias de su ejecución.

(Continuará) 

martes, 9 de mayo de 2017

DECHE DANS FACE - KIDS ROCKIN´

Deche Dans Face - Kids Rockin'
(Vicious Circle, 1997)

A1-Yellow Jello
A2-Des Quiches N°1
A3-Mystery Train
A4-Kids Rockin'
A5-Honolulu For Lovers
A6-You Got It (So Cool)
B1-Shaken Not Stirred
B2-Des Quiches N°2
B3-I Try But I Can't
B4-The Spliff
B5-Draggin' America
B6-Texas Rodeo
B7-It Sucks!

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viernes, 5 de mayo de 2017

NO ONE LEFT TO BLAME

No One Left To Blame (2001)

A1-DV8 - Guns On The Right
A2-Art Object - USANRK
A3-The Prosecutors - Prosecution Rests
A4-Manikenz - I Don't Want Romance
A5-Antler Joe And The Accidents - Dogshit
A6-Brats - Psychotic
A7-Commandos - Suburb Rock
A8-Victims - Victims Of Society
A9-Jackie Shark And The Beach Butchers - Mary Lou
A10-The Fems - Go To A Party
B1-Critical Mass - Silver Screen
B2-Sinatras - Teddy Crashes, Blonde Dies
B3-The Fingers - Isolation
B4-Result - Suburban Addicts
B5-Wreck'N Crew - Give 'Em A Fight
B6-Death - Keep On Knockin'
B7-The Press - Hacker
B8-Strychnine - Jack The Ripper
B9-The Onlys - Brigham Young
B10-Identity Crisis - Born To Be A Bozo

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