miércoles, 18 de enero de 2017

CALVIN Y HOBBES, UNA TIRA DE CUALIDADES MONSTRUOSAS (PARTE 2 DE 3)



Por Richard Marschall para The Comics Journal nº 127 (1989). Traducido por Frog2000. Parte 1.

Los Katzenjammers hacían gala de un anárquico abandono (y su castigo partía de tensiones autoritarias), actitud que a principios de siglo pulsaba ciertos acordes. Terry Lee, con o sin los Piratas, atesoraba un elevado sentido de la fantasía y era capaz de hacer que el lector se transfiriese hacia su mundo en los días más duros de la Depresión. Caniff suministraba humor, pero también pequeñas dosis de acción, peligro y encanto para aquellos nuevos tiempos. Cuando el tarugo de Charlie Brown empezó a caminar por primera vez por la acera de su barrio residencial, su creador también era el representante perfecto de los tiempos que corrían. América ha ido evolucionando hasta llegar a una época de estados de ánimo aparentemente contradictorios: inseguridad, creciente sofisticación, cinismo, optimismo, y los Peanuts estaban allí para acompañarla. Añadamos la consonancia creativa aportada por Schulz a la ecuación, además del hecho de que era (es) un maestro absoluto de la construcción de una tira secuenciada en viñetas, y obtendremos una tira de cómic clásica, una magnífica tira protagonizada por niños.

Calvin y Hobbes es su heredera. En realidad, su brillo actual y repentino no eclipsa el de Carlitos y los suyos, porque creo que una de las cosas más admirables de Schulz es que a lo largo de los años ha sido capaz de mantener una constante sensación de diversión e innovación, mientras que otras tiras (algunas mucho más jóvenes) se han vuelto rancias. Y por supuesto, el surgimiento de al menos una gran tira no implica que los días del resto no estén contados. Por otro lado, puede que sea demasiado pronto para intentar abordar la grandeza de Calvin y Hobbes y examinar el papel de Bill Watterson en la mentalidad de la época actual (aunque de todas formas, más o menos estemos intentándolo), pero creo que no es demasiado pronto como para empezar a reclamar que esta es una de las mejores tiras de toda la historia de los cómics.

Desde la aparición de Peanuts han surgido otras tiras de primera (aunque para evitar divagaciones, renunciaremos a entregar una lista), algunas de ellas magníficas, pero Calvin y Hobbes pertenece a las grandes tiras de cualquier época, y ciertamente podemos afirmar sin miedo que cuando se escriba la historia de los cómics dentro de muchos años, se podrá comprobar fácilmente que en la categoría de tiras protagonizadas por niños más importantes, Charlie Brown está conectado directamente con Calvin.

¿Cuáles son los orígenes de Calvin y Hobbes? ¿Cuáles han sido las fuentes de las que ha bebido Watterson? El autor ha comentado que hasta hace poco no era consciente de la existencia de Barnaby, una tira cuyas preocupaciones temáticas y "asuntos" (el padrino de unas hadas, un sabio mundano, que sólo es visto como un héroe por un niño y, por supuesto, por los lectores) parecen cercanas a la relación entre los personajes que protagonizan Calvin y Hobbes. Esto favorece que las cosas increíbles de las que es capaz Watterson resulten aún más increíbles.

Intentemos por un momento apreciar el valor de la sincronía de Calvin y Hobbes con los tiempos actuales, y la comprensión instintiva de Watterson de las corrientes contemporáneas. Cuando las futuras generaciones miren hacia atrás para revisar Garfield, comprenderán mejor el perfil de actividad empresarial de los años ochenta, la mentalidad de marketing y la astuta explotación comercial. Cuando revisen Calvin y Hobbes verán (además de un cómic magníficamente elaborado) un perfil de las actitudes americanas en todas sus formas. Los "complejos" intercambios de pareceres entre Calvin y sus padres dicen mucho de las relaciones actuales: una nueva franqueza, un cariño lleno de sarcasmo, los mismos perros con distinto collar que caracterizan el enfrentamiento generacional en estos días. (El retrato de las costumbres americanas que Watterson presenta de manera humorística pero fiel es más real que en cualquier otra historieta, en tira o en cómic, y ciertamente más auténtica que (Dios nos ayude) el de cualquier familia de sitcom televisiva.) Los diálogos de Watterson siempre son realistas, y a menudo muy reales.

(Continuará)

lunes, 16 de enero de 2017

BRAINPOWERED 1: ARRANCANDO, por Warren Ellis

1-ARRANCANDO

La primera siempre es la más difícil.

Me llamo Warren Ellis. Soy uno de los co-fundadores de Artbomb y también he creado orderingcomics.com. Llevo escribiendo novelas gráficas de forma profesional desde hace más de diez años. No me gusta mucho pensar en ello. Parece que haya sido desde siempre. Llevo escribiendo columnas sobre el negocio desde hace cerca de ocho años, mucho antes de que se pusiera de moda tener una página online profesional sobre crítica de cómics. En un principio estuve colaborando con la revista impresa británica COMIC WORLD, pero se me conoce más por mis colaboraciones para Comic Book Resources. El año que pasé allí generó un libro, COME IN ALONE. Desde que se editó han pasado otro par de años. COME IN ALONE profundizaba bastante en las pequeñas y extrañas mecánicas propias del negocio de los cómics. Si estás interesado en las minucias que rodean la elaboración de una novela gráfica, échale un vistazo. Pero con BRAINPOWERED mi intención no es la misma.

Artbomb está diseñada para los no-aficionados, los que no suelen acudir todos los miércoles a su tienda de cómics, la gente que lee en lugar de acumular, aquellos que no hacen un seguimiento del negocio como si fuese la bolsa o los resultados deportivos. Personas que todavía no saben que les gustan las novelas gráficas. De ahí, esto. BRAINPOWERED es una sesión semanal acerca de lo que más me interese ese día. Las novelas gráficas y los creadores que están haciendo algo interesante, o haciendo algo que me parezca que no se está cubriendo adecuadamente en ninguna otra parte. Lo que me estoy leyendo en ese momento. Lo que estoy escuchando. Cosas de las que vale la pena tomar nota. Lo que sea que esté alimentando mi cerebro el día que me siente a escribir esta columna.

No sólo va a tratar sobre novelas gráficas porque no solo se trata de eso. Forman parte del paisaje creativo, un elemento intrínseco de una conversación cultural más amplia. No es que todos los músicos y escritores y actores que leen no se lean novelas gráficas, porque en realidad sí que lo hacen. Y no es que además tú no suelas leer libros, revistas o páginas online, ni veas películas o escuches música. Porque lo haces ¿verdad?

Siéntate. Tengo algunas cosas que contarte.

XXXLIVENUDEGIRLS

XXXLIVENUDEGIRLS, de Laurenn McCubbin y Nikki Coffman, es una serie de libros repletos de historias sobre chicas perdidas en vidas condenadas. Pequeñas anécdotas y momentos de personas que están en lugares nocturnos dolorosamente reales. Trata sobre odiar a la gente que amas y amar a la gente que odias. Es mi nuevo cómic favorito de este verano.

Laurenn McCubbin es la guionista y también la co-creadora de los elementos visuales de alguna forma extraña y complicada que no soy capaz de entender porque sólo soy un hombre. Así que le he preguntado qué es lo que potencia su cerebro:

¿Qué te impulsa a hacer cómics? ¿Por qué trabajar en este medio en lugar de escribir prosa o crear cualquier otro arte narrativo visual?

Me gustan las fotos y me gustan las palabras. Además me gusta el formato de libro, y me encanta el diseño. Me encanta hacer cosas con mis propias manos. No sé si podría hacer películas, si quisiera ganar dinero tendría que plegarme a demasiadas reglas que nunca podría seguir, y si siguiese mi propio camino terminaría siendo un pasatiempo demasiado caro. En los cómics puedo permitirme hacer exactamente lo que quiero. Mi amiga Kelli Nelson tiene un buen nombre para su pub: Cheap Paper Art [Arte en Papel Barato]. ¡Guau, arte en papel barato!

Acabas de presentar algunas exposiciones. ¿Qué tipo de personas se leen tus cosas?

Un montón de chicas tremendamente lindas. Chicos "indies" con gafas cuadradas. Drag Queens. Super-modelos estrellas del rock. Chicos tórridos llenos de tatuajes. Tú mismo.

Fíjate bien y verás que ni soy lindo, ni tórrido, ni una rockstar.

¿Qué haces cuando no haces cómics? ¿Cuáles son tus otros trabajos / proyectos?

(Entre otras cosas) soy la directora creativa de Kitchen Sink Magazine, profesora en el Centro de Arte Yerba Buena, ilustradora y diseñadora freelance, y oh, hago fotos para un sitio porno que ha empezado el 20 de agosto: www. Mythingie.com. A veces también duermo, pero no demasiado a menudo.

¿Qué novelas gráficas conservas de las que nunca te vas a deshacer?

"La muerte de Speedy" de Jaime Hernández, "Moonshadow" de DeMatteis y Muth, "Twisted Sisters" y "Dori Stories", que son recopilaciones de Dori Seda. Todas ellas han viajado  a lo largo del país, un montón de kilómetros, y todos se han quedado bastante andrajosos. Son como alimento que me hace sentir cómoda. Cuando estoy triste o atascada me gusta masticarlos.

¿Qué estás escuchando actualmente, en particular mientras estás trabajando?

Le Tigre, Neutral Milk Hotel, Hank Williams III, y muchas recopilaciones de power pop de finales de los 70 y principios de los 80. (Me encanta Nick Lowe). Escucho la suficiente radio pública como para estar siempre ansiosa, y soy conocida por verme los programas de talk show diarios. Tan sólo para mantenerme informada de lo que pasa, entiéndeme.

El número uno de XXXLNG está agotado. El número 2, un tomo cuadrado de 65 páginas con una sección a color, está ahora mismo disponible por 6.95 $. El #3 está programado para diciembre. Visita nuestro sitio web. 

Laurenn McCubbin vive en Berkeley con un perro, un gato y un marido verdaderamente grande.
SOLDIER GIRL

Todo el mundo que me conoce está harto de que le hable de este disco, pero no me importa. También te quiero castigar a ti.

The Polyphonic Spree está formado por cerca de veintitrés o veintiocho personas (según los informes) de Dallas. Su primer single es "Soldier Girl". Cuando escuchas la canción por primera vez sabes que es uno de esos momentos en que todo ha cambiado. Para mí el último de ellos fue al escuchar "Svefn-G-Englar" de Sigur Ros. Al igual que esa canción, este es un tema capaz de remarcar un estilo por el que para bien o para mal siempre van a ser juzgados. Por otro lado, ¿cuántas bandas pueden atrapar un pedazo de sol de esta forma? Veinte personas que apenas se conocen entre sí y que se han combinado para acometer lo más grande que he escuchado en siglos: es demasiado grande como para mantenerlo en mi interior. Nik Cohn observó una vez que la música pop más grandiosa era "una explosión gloriosa de ruido incoherente". "Soldier Girl" solo tiene cuatro frases.

I've found my soldier girl 
She's so far away 
She makes my head 
Spin around

Pero no importan mucho. Porque después empiezan a soltar un inmenso y demoledor sonido que logra hacer que tu corazón te duela, explote y se rompa con el puro gozo de la escucha.

No es este un disco con el que puedas ser ambivalente. Necesitas encontrarlo.


Warren, 2002

viernes, 13 de enero de 2017

DIG DAT HOLE - KNEEJERK


Dig Dat Hole ‎- Kneejerk
(Ruthless Records, 1987)

A1-Alone
A2-Cooler Than Thou
A3-Down
A4-Infected Again
B1-Six Good Reasons
B2-A Similar End
B3-I Exist
B4-Spiritus Monday

AQUI.

lunes, 9 de enero de 2017

CALVIN Y HOBBES, UNA TIRA DE CUALIDADES MONSTRUOSAS (PARTE 1 DE 3)

Por Richard Marschall para The Comics Journal nº 127 (1989). Traducido por Frog2000.

Se puede afirmar sin ninguna duda que los niños están presentes desde el mismísimo nacimiento de los cómics. The Yellow Kid (1895) fue la primera estrella de la sección de cómics a color de los periódicos de los domingos, y también la más prominente de toda una chusma formada por chavales que pululaban por la barriada del Hogan´s Alley de la exitosa serie de cómics de R. F. Outcalt. En los comienzos, el suplemento de cómics a color estaba orientado para lectores adultos, porque aunque también estuviese compuesto por chistes sencillos, tiras y puzzles para los más pequeños, la mayoría del material de las "sundays" de los diarios de Hearst y Pulitzer estaban dirigidos a los lectores más adultos. Pero de alguna forma, en 1905 se empezó a asumir que los tebeos a color eran para los niños, y aunque aquellas secciones pioneras no siempre lo habían sido, a menudo sí que estaban protagonizadas por ellos. 

Se suele afirmar a menudo que The Yellow Kid es la primera tira de cómic que incluyó por primera vez a un joven personaje protagonista secundado por un elenco de habituales igualmente precoces, además de tener el honor de ser el primer cómic a color en los periódicos y otros tantos hallazgos, pero en realidad la tira no es pionera en ninguna de todas estas cosas. ¿Cuál fue la primera tira de cómic? Bueno, antes existía una tira que ya tenía muchos los rasgos que se le atribuyen al Yellow Kid de Outcalt, aunque haya sido olvidada con el paso del tiempo: The Ting-Ling Kids (1893-1897) de Charles Saalburg. De nuevo, también estaba repleta de niños.

Pero la primera tira, o al menos la más exitosa, con todos los elementos descritos un poco más arriba es The Katzenjammer Kids, que se sustentaba en personajes habituales e historias semanales formuladas a través de una sucesión de viñetas. Otra vez, más niños.
¡Y qué niños! Los Katzies, creados por Rudolph Dirks en 1897, no solo representan cualquier encarnación de niños díscolos de las tiras de cómics, sino que posiblemente, los propios The Katzenjammer Kids se pueden considerar la más representativa de todas. También es cierto que hasta ahora, la tira ha sido la más duradera y aparentemente la más universal. Primos ilegítimos de Max und Moritz, los traviesos niños que protagonizaban las famosas bilderbogen de Wilhelm Busch en 1865, Hans y Fritz Katzenjammer engendraron imitadores incontables en América (en donde en algún momento hubo hasta cinco versiones diferentes editándose de forma simultánea) y en el extranjero (donde además de las recopilaciones de Dirks y sus sucesores y sicofantes, empezaron a aparecer como setas versiones caseras en Inglaterra, Francia, Italia, Escandinavia y más tarde, incluso en Israel.) Los Katzenjammer Kids siguen editándose después de 91 años y es la tira de cómics más longeva de todas. ¿Cuál es su atractivo? Indudablemente se podrían ofrecer muchas respuestas a esta pregunta, pero una de ellas es que es una tira de cómic protagonizada por niños.
Durante el período en el que los cómics se estaban estableciendo como medio popular aparecieron muchas más tiras protagonizadas por niños: Foxy Grandpa y sus peleas con sus dos nietos; Poor Li´l Mose, protagonizada por un niño negro, que además fue el cómic más importante de Outcalt después de The Yellow Kid, o Buster Brown, otro chico esbozado en el portafolio de Outcalt. Por su parte, Jimmy Swinnerton creó a Little Jimmy, una tira centrada en los errantes paseos de un chaval. Más típica era The Kid, creada por F. M. Follett (titulada a veces como The See-See Kid), sobre un nene que era el calmado centro de las huracanadas locuras que iniciaba involuntariamente con toda su inocencia. 
The Newlyweds de George McManus alcanzó una gran popularidad cuando la chiflada pareja engendró a Snookums, su niño malcriado. Billy Marriner se encargó de un puñado de tiras protagonizadas por niños para el McClure syndicate (aunque se hizo famoso por sus dibujos para muchas publicaciones semanales de humor), y por supuesto, Little Nemo relataba la crónica del ensoñador viaje de un niño por Slumberland que fácilmente Winsor McCay podría haber elaborado como una estrella para lectores adultos, aunque no lo hizo. 

En aquellos primeros años aparecieron muchas otras tiras con niños, y casi parecía como si los historietistas utilizasen el desinhibido mundo de la infancia para reflejar sensaciones personales de abandono y la exploración y excitación inherentes a los más pequeños durante unos años en los que los cómics todavía eran algo novedoso, cuando los artistas aún disponían todas las semanas de páginas completas para rellenar con sus creaciones sin sufrir prácticamente restricciones, y ciertamente sin precedentes con los que poder compararse.
Pero las tiras protagonizadas por niños continuaron apareciendo. Centradas en la adolescencia, se podían encontrar Just Boy (más tarde retitulada Elmer) y Our Friends Mush (más tarde Just-Kids), o Wide-Awake Willie (que se convertiría en Reg´lar Fellers.) En los años 20, mientras Perry Winkle y su Rinkeydink Club se enseñoreaban de la página de la "sunday" Winnie Winkle, terminaron por convertirse en una categoría más del medio. Smitty era un botones, Annie una pequeña huérfana, Skippy un niño filósofo.

The Gumps
siempre fueron los favoritos de los lectores, ya que estaba repleta de situaciones vodevilescas, disputas domésticas y "soap opera", pero también fue muy celebrado que una de las tramas de la tira estuviese asentada en las pequeñas aventuras dominicales de Chester en el Oeste y su búsqueda de la Ciudad del Oro Perdida. Igual de celebradas eran las estremecedoras hazañas de los adultos que aparecían en Dick Tracy, pero en sus comienzos, "Dick Tracy Junior" tenía un enorme peso en la serie, llegando a ejercer algunas veces de protagonista principal de varias líneas argumentales. Y por su parte, Terry y los Piratas, la mejor tira de aventuras de todos los tiempos, originalmente estaba protagonizada por un crío cabezón.
Muchas tiras de aventuras de los años veinte y treinta como Tim Tyler´s Luck, Little Annie RooneyBobby Thatcher y Phil Hardy giraban en torno a los niños o eran tiras indudablemente para adultos donde aparecían niños como secundarios de peso. En la última categoría se podrían incluir tanto la tira de Buck Rogers como la violenta Red Barry, donde los "Tres Terribles" proporcionaban un elemento de interés juvenil. Incluso las tiras de cómic de aventuras más adultas y violentamente maduras se negaban a suprimir la ración de niños de sus guiones. Puede que el subgénero hubiese dejado de ser dominante, pero estaba bastante lejos de desaparecer en el olvido.

Y en los cincuenta las tiras protagonizadas por niños empezaron a reafirmarse. Puede que Barnaby, que empezó en los cuarenta, fuese la primera en vislumbrar un nuevo camino. Era una tira de fantasía muy especial guionizada y dibujada con irreprochable brillantez, especialmente atractiva para los intelectuales.
Daniel, el Travieso era un retroceso hacia la época de los cómics de niños traviesos, donde los Katzies eran ubicados en un escenario suburbial de la Era Eisenhower. Y entonces apareció una tira que es posible que no solo sea la mejor de todas las tiras de este estilo, sino la mejor de todas las tiras de la historia.

Se podría discutir (y se hizo, Al Capp se apresuró a elaborar una parodia, al igual que algunos otros autores) si Peanuts era una tira sobre la infancia o sobre unos pedantes plagados de variadas neurosis declamando párrafos psicológicos. Un despropósito. 

Yo aún era un crío cuando Peanuts hizo aparición, y esos niños me parecían muy reales. Cuando hablaban de forma ligeramente abstracta o utilizaban una sintaxis sesuda, no me daba por vencido, sino que me volcaba sobre el estilo humorístico de Schulz, o incluso sobre su punto de vista sobre la vida y su forma personal de desarrollar los gags. De igual manera, miles de lectores han absorbido la obra de Schulz sin rendirse, y por supuesto, también lo ha hecho toda una generación de historietistas.

El genio de Schulz era tan abrumador que su brillantez y su enfoque atragantó a toda la generación de dibujantes que se crió con su dieta diaria de Peanuts. Algunos han adaptado muy bien los modismos de Schulz (sigo manteniendo que Doonesbury es tremendamente diferente a Peanuts, pero en muchos sentidos (estructura, desarrollo de personajes y de los gags, todo ello, estoy seguro, que de forma inconsciente, parece una fotocopia de Peanuts), pero el impacto de Schulz también impidió la aparición en esa generación de cualquier otra tira de primera categoría protagonizada por niños.)
Los grandes dibujantes lo son a menudo porque están determinados a serlo. Trabajan muy duro para crear un producto de calidad, puramente por la alegría de la creación y porque se lo pide el cuerpo. Por eso, frecuentemente las tiras de cómic son mejores cuando los creadores al menos son conscientes de lo que están haciendo: pensando en su papel en la historia del medio, observando de reojo a sus competidores, imitando el estilo de alguno de ellos o robando sus premisas, pero también todo esto son cosas que pueden volverle loco a cualquiera, o más predecible aún, empujarle a crear una tira de baja calidad. Y ocurre muy a menudo en este negocio, a lo largo de varias décadas hemos sido testigos del exceso de gatos simplones manufacturados bajo receta.

Otra de las cosas que hace que los grandes historietistas sean magníficos es que sus creaciones hablen para (y desde) su propia época. A menudo se hace de una forma subconsciente, sin estar completamente calculado. Por lo tanto, vamos a tener que fijarnos al azar en algunas tiras protagonizadas por niños.

(Continuará)

jueves, 5 de enero de 2017

ERADICATE VS. SUPERHELICOPTER LTD.


Eradicate vs. Superhelicopter Ltd.‎– Eradicate vs. Superhelicopter Ltd.
(Manuel Wastl, 2001)

A1-Eradicate - Der Pfad Des Drachen
A2-Eradicate - Burn
A3-Eradicate - Retaliation
A4-Eradicate - Alles Nicht So Leicht
A5-Eradicate - Nullpunkt
A6-Eradicate - Kreuz Oder Pfahl
A7-Eradicate - Crucified Heart
A8-Eradicate - Valentina
A9-Eradicate - Altars Of Lust And Fun
A10-Eradicate - Staying Alive
A11-Eradicate - Everybody Gets Hurt
B1-Superhelicopter - Der Sieg Kommt Am Ende
B2-Superhelicopter - Weg Von Dir
B3-Superhelicopter - Du Bist Draussen
B4-Superhelicopter - Social Homo
B5-Superhelicopter - Harras
B6-Superhelicopter - Stop Me
B7-Superhelicopter - Heroin Für Alle
B8-Superhelicopter - Boogie Baby
B9-Superhelicopter - Schlecht Blondierte Blondienen
B10-Superhelicopter - Mach Mir Platz
B11-Superhelicopter - Das Schaukelpferd Hochholen
B12-Superhelicopter - Es Ist Vorbei

AQUI.

martes, 3 de enero de 2017

MIS DOCE TEBEOS DE 2016, por su seguro servidor Frog2000.

Doce cómics que he disfrutado mucho más que el resto de los ingeridos el pasado año.
1-Sunny, 6 números, ECC. Autor: Taiyô Matsumoto.

Os aseguro que este cómic sería capaz de hacer llorar a Harry el Sucio. Es tan emotivo como divertido y está protagonizado por chavales y chavalas que provienen de matrimonios rotos, familias que no han funcionado, etécetera y que independientemente de cómo te caigan, cada uno tiene una interesante historia personal que contar. Ah, y uno de los personajes es un coche. Pero lo mejor son las nuevas relaciones que se crean entre ellos. El dibujo es completamente diferente a cualquier manga del pasado, presente o futuro. Cuando me leí el sexto tomo me alegré un montón, porque ya tenía la colección completa y ni un huracán me la podría arrebatar, pero también me cabreé mucho, porque ya no iba a haber más dosis... mierda, quizá sería mejor que me las hubiese racionado... Me ocurrió lo mismo con Calvin & Hobbes. Esto es mejor que lo que hace Inio Asano.
2-Doctor Extraño, 11 grapas por ahora. Panini. Autores: Jason Aaron al guión, Chris Bachalo y puntualmente otros colegas al dibujo.

"Es que no me gustan los superhéroes porque [introduzca aquí su objeción.]" Cualquier adicto a los bicharracos de la Marvel sabe que en cuanto te infectan estos virus con poderes, te quedarás enganchado para toda la vida, y puede que tiritando con el síndrome de abstinencia si las sucesivas entregas no colman el pantagruélico apetito del que solemos hacer gala los lectores de superhéroes. La serie del Doc lo hace: Aaron y Bachalo han inventado una forma de hacer "pijamas" que se apoya en el pasado pero que es capaz de divertir hasta al lector más postmoderno, ese que asegura que la Marvel solo produce basura, justamente porque esta serie no tiene más pretensión que hacértelo pasar de cine mientras estás leyéndola en tu sofa favorito. Y Stephen no me caía tan bien desde los tiempos de Roger Stern, y eso es una laaarga temporada.
3-Natacha. 6 tomos integrales hasta la fecha (puede que terminen siendo ocho en total). Dolmen. Autores: principalmente Walthery, con una ayudita de Gos y otros colegas.

El dibujo: en los setenta Neal Adams alabó la tremenda habilidad de Walthery desde el otro lado del charco. Y eso que estamos hablando de un pavo que era uno de los mejores diez dibujantes norteamericanos del momento. El guión: perfecto para olvidarte de problemas, inspirador si tienes veleidades artísticas, adecuado para enganchar a un niño a la lectura y puede que la mejor forma de conseguir que un adulto recuerde lo que es emocionarse con historias de gozo puro.
4-Perramus. Integral. 001 Ediciones. Autores: Guión Juan Sasturain. Dibujo: Alberto Breccia.

No estaría de más que esos que opinan que la política es aburrida o incomprensible (cuando lo está impregnando todo, hasta su postura apolítica) se leyeran este tochaco abrumador repleto de aventuras que gravitan en torno al discurso político de izquierdas más combativo y sincero que recuerdo, difuminándolo, eso sí, con las trepidantes peripecias y persecuciones que sufren los "protas".
5-Basura. Un solo tomo. Astiberri. Guión y dibujos: Derf Backderf.

¡Cuánto malnacido hay en el mundo! Imagino que si estás trabajando en la rué y viene un elemento para vacilarte con falsa superioridad de clase, lo mínimo que debería llevarse es una buena hostia. En Basura los protagonistas sufren bastante la mala educación de sus congéneres, pero también son capaces de reírse del brete que les ha tocado sufrir: trabajar como basureros. El tebeo se lee de un tirón y vas descojonándote sin control durante casi toda la experiencia. Por poner un ejemplo, una de las anécdotas repletas de humor vitriólico del cómic es la siguiente (pero hay más): ahí tenemos al agarrado que va tirando su coche en pedazos a la basura para ahorrarse un buen dinero mientras no le importa destruir las espaldas de los basureros que tienen que soportar tamaña injusticia. Un día saca una puerta, al siguiente parte del chasis, el culmen es cuando saca el motor al completo...
6-Button Man, 3 "prestigios". ECC. Guión: John Wagner. Dibujo: Arthur Ransom.

El guión es de un incombustible de la altura de John Wagner, el dibujante es un ARTISTA con letras mayúsculas que se lleva las técnicas del mejor Steranko a su mundo personal. El tebeo una gozada que apareció por entregas en 2000AD. Tiene aires de thriller setentero y es descarnado, violento y está repleto de ricachones haciendo lo que saben hacer, joder al prójimo, y asesinos desesperados que saben que irremediablemente están condenados.
7-Paciencia. Un tomazo. Guión y dibujos: Daniel Clowes. Fulgencio Pimentel.

Soy seguidor de Daniel Clowes desde que leí por primera vez su majarada titulada "Como un guante de seda forjado en hierro". Me chifla casi todo lo que pude conseguir durante los noventa de su pluma y dibujo, obras importantes como "David Boring" o especialmente "Caricatura", donde nos mostraba el patetismo sincero que podía suponer la vida de cualquier artista poco importante. Pero en los dos-miles el autor se enfrascó en una carrera por demostrar la agriedad descarnada y nada más, y se olvidó de ese humor esquivo que salvaba al lector de quedar arrasado. Ni "Wilson" ni mucho menos "Ice Haven" me parecieron obras dignas de un autor tan importante, sino pataletas existenciales, meros ejercicios de estilo. En "Paciencia" Clowes por fin entrega un tomo que da sopas con onda al resto de sus competidores. Es "mainstream" repleto de mal café, tiene el punto justo de ciencia ficción hortera y molona y es una de las historias de amor más alambicadas y bonitas que se pueden leer esta temporada.
8-El día de Julio. Un tomillo. Guión y dibujos: Beto Hernández. La Cúpula.

Beto, quién te ha visto y quién te ve. A todos tus seguidores nos gustan a medias tus historias imaginarias (supuestas películas) protagonizadas por una de las hijas de Luba, por no decir que no nos gustan, y las nuevas penurias de Luba nos importan mucho menos que las "vintage". Pero cabronazo, nos has dejado enganchados al personaje (estoy enamorado de ella lo mismo que de Julie Cafritz. Dos personajes de ficción que siempre suelen disputarse mi alma.) La verdad es que nos da igual que cada vez más sus apariciones resulten tan desangeladas, te lo perdonamos todo, te damos nuestro dinero, pero ¿no podrías utilizar con ella la maestría que sigues demostrando en tebeos como "El día de Julio" o "Tiempo de canicas" ? ¿Por qué nos condenas a los esclavos de tus creaciones, tus esclavos, a sufrir por el bajo nivel que tienen las historias de Luba en lugar de por lo que están sufriendo los personajes en ellas, como antaño?
9-Barbarroja. Ocho tomos integrales hasta la fecha. Guión: Jean-Michel Charlier, dibujo: Victor Hubinon y otros genios. Ponent Mon.

Empecemos por Hubinon y su placentera evolución desde sus primeras tímidas entregas hasta que termina alcanzando el nivel de maestro. Los piratas de la saga urdida junto al gran Charlier lucen estupendos y fieros, como debe ser. Charlier es más conocido por Blueberry, pero la otra gran historia de aventuras donde volcó su ingenio y sus miles de lecturas de sólida literatura de evasión como la que hacía Julio Verne o Jack London es Barbarroja. Es un cómic clásico que ofrece un ritmo trepidante, tramas agudas llenas de giros y recovecos que logran que tu mente se quede tan absorbida por lo que está pasando en las viñetas que no puedo dejar de recomendárselo a los que están hartos de las historias medidas al milímetro actuales que van desangrándose hasta quedar en nada al llegar al final, pura filfa. En contraposición, Barbarroja te deja lleno, pero esperando con ganas la siguiente ración.
10-Estela Plateada. 4 tomos. Guión: Dan Slott. Dibujo: Mike Allred. Panini.

Otra de superhéroes. Mi casa está lleno de ellos y parafraseando a mi crítico de cómics favorito, José María Méndez, eso no dice nada bueno de mí. En su Estela Plateada, Dan Slott no podría hacer lo mismo sin el dibujo diferente y de aspecto "cartoon" de Allred. Entre los dos regurgitan las historias de ciencia ficción más amables donde el héroe sin tacha lograba salvar el día, y nos ofrecen un tebeo donde la imaginación y el talento rebosan en cada minuto, pero tampoco es que esto marque una diferencia respecto a las decenas de cómics anteriores de la historia de Marvel y DC que ofrecen lo mismo. Aquí lo hace la preciosa Dawn Greenwood, nuestro nuevo amor, un personaje pizpireto que me temo que en el futuro, en manos de otro, terminará convirtiéndose en carne lista para la montaña de secundarios sin propósito. Pero es ahora mismo cuando está funcionando y cuando tenemos que disfrutarlo. Ojalá los autores tuviesen una cláusula en sus contratos que les asegurara que no iban a volver a tocar sus creaciones, porque a los editores siempre se les puede ocurrir cualquier chorrada, tal y como ha pasado con la Elektra de Frank Miller, convertida en un guiñapo.
11-Safari Honeymoon. Un "prestigio". Guión y dibujos: Jesse Jacobs. Dehavilland.

Es empezar a leer "Safari Honeymoon" y meterte casi sin darte cuenta en un entorno alienígena que aunque no se explique, se entiende desde el primer momento. También es la extraña historia de una pareja que quiere disfrutar de una aberrante luna de miel en un lugar supuestamente paradisíaco que puede convertirse en un infierno verde o en un cielo mutante. La minuciosa portada anticipa el talento de Jesse Jacobs para dibujar mundos raros pero próximos, bichejos e infecciones asquerosas pero llenas de encanto, tramas prendidas con pinzas que llegan a buen puerto. Y encima el guión se sostiene en un humor también alienígena. Al igual que su anterior "Por sus obras le conoceréis" esto es medicina de la buena si necesitas una obra que sugiera hasta dónde puede llegar el cómic, que en pleno 2017 sigue siendo un medio joven y lustroso repleto de futuro.
12-Howard, el Pato. Dos Tomos. Guión: Steve Gerber. Dibujos: autores que se encuentran entre los mejores que haya tenido nunca la Marvel. Panini.

Howard el Pato es un personaje desagradable y lleno de contradicciones. A diferencia de lo que ocurre con otros animales antropomórficos es arisco, fuma puros y se pasa la moralidad Disneyana por las plumas de atrás. Howard el Pato es un superhéroe atípico, porque en realidad no quiere salvar a nadie excepto a sí mismo, y como mucho, a su novia humana Beverly. Steve Gerber es el creador de este palpímedo humanizado con mala uva y nadie ha logrado escribirlo mejor (ni peor, como ocurría en aquella serie revival donde lo convertía en una rata). Y en 2016 se hizo el milagro y por primera vez podemos disfrutar de la primera parte de la saga del tirón, hasta atragantarnos con una forma de escribir descriptiva y cargada de crítica que en la aséptica Marvel actual solo está siendo replicada por uno de los tres guionistas que le quedan a la editorial que no se encargan de sus series con el piloto automático: Nick Spencer. Los otros dos os los dejo a vuestra elección.

sábado, 31 de diciembre de 2016

EL PORNÓGRAFO LAUREADO, UNA ENTREVISTA CON ALAN MOORE (3 de 3)

Entrevista de Gary Groth en The Comics Journal número 143 (1991). Transcrita por Craig Maynard. Traducida por Frog2000. Parte 1, parte 2.

GROTH: Bueno, también puede que sean más ignorantes de lo que están dando a entender.

MOORE: Claro, igual tienes razón. Pero es bastante obvio que toda esa ética puritana sigue alimentando la mayor parte de los problemas sexuales que se nos presentan. Y por eso la solución que tienen para todo es legislar cada vez más. Llega un punto en el que me cuesta creer que alguien pueda ser tan estúpido. Pero seguro que estás en lo cierto, es muy probable que solo sean unos putos estúpidos.

GROTH: Me gustaría preguntarte algo puramente hipotético. Supongamos que una mujer suele fantasear con el hecho de ser violada. Todos sabemos perfectamente que la violación es moral y políticamente reprobable, pero aunque cualquiera sea capaz de diferenciar perfectamente entre fantasía y realidad, ¿crees que hay un momento en el cual la fantasía empieza a formar parte de la realidad, y en el caso de esa mujer, fantasear de esa forma bien podría representar un fracaso de la conciencia?

MOORE: Necesariamente no tiene por qué. Creo que hasta cierto punto las fantasías sexuales pueden ser exploratorias, no necesitan estar conectadas con el mundo tangible y real en absoluto. Si alguien fantasea con la posibilidad de ser violado, sea un hombre o una mujer, lo que están haciendo es crear un teatrillo en su mente para el que han contratado a todos los actores del reparto, han escrito todos los diálogos, y toda la obra está bajo su perfecto control. No creo que estén buscando que les violen en el mundo real, ni tampoco están aprobando la violación física. Lo que me parece importante es que al fantasear de esa forma, la mujer es capaz de hablar de ese tema, porque (si te soy completamente sincero) me parece que no podría hacerlo en un grupo feminista concienciado, y tampoco con la mayoría de hombres, por miedo a despertar el tipo equivocado de entusiasmo. Si una mujer quiere hablar sobre el tema, lo cierto es que no dispone de una zona de confort desde la que poder hacerlo. Por eso, uno de las características del erotismo es que es capaz de ofrecerle a la gente la oportunidad de romper ese silencio sexual.

GROTH: Parece como si la gente hubiese empezado a hablar cada vez más sobre sexo. Ya sabes, es algo que se puede ver en el programa de Phil Donahue, en el de Opra, pero en realidad no es que estén ayudando demasiado a aclarar las cosas. ¿Crees que esto ocurre porque suelen tratar el tema de una forma bastante banal?

MOORE: Nunca he visto esos programas, por lo que no estoy muy seguro. Pero he escuchado hablar a la Doctora Ruth. De alguna forma, es mejor que una enloquecida charlatana como la Doctora Ruth se ponga a hablar sobre sexo que el silencio absoluto. Pero al mismo tiempo, cuando la gente empieza a hablar sobre sexo en televisión lo hacen con un tono monocorde, y de esa forma me parece que no van a conseguir que la gente se interese más por el tema. [Risas.]

Es una forma de desmitificar el sexo tan banal como aséptica. Estoy de acuerdo en que tenemos que desmitificar el sexo (si eso es lo que quieres hacer), pero parte de su encanto reside en su potencial misterioso. Es posible que lo que se esté consiguiendo con estas charlas tan formales y llanas es cargarse el misterio y se termine por convertir el sexo en una cosa plana y aburrida. Esos programas se parecen a cualquier otro, traten acerca de cómo administrar una granja o sobre cómo fabricar coches. 

Por otro lado, siempre será mejor que se hable sobre sexo en público. Estoy seguro de que es algo que puede ayudar a mucha gente y que algunos puede sentirse increíblemente aliviados. Supongo que eso es lo que todos queremos.

GROTH: ¿Puedes hablar un poco más sobre tu postura hacia el sexo?
MOORE: Bueno, resulta tan difícil hablar sobre mi postura hacia el sexo como hacerlo sobre mis gustos alimenticios. Si tengo alguna postura, esa es la de que tienes que afrontar las cosas de una forma honesta. La honestidad sexual es lo más importante. Más allá, no tengo otras actitudes u opiniones.

Creo que cualquier cosa que te reporte placer y que no lo haga bajo coerción es muy positiva. Y no solo me parece bien, sino que además es inevitable. Legislar en contra del sexo no tiene sentido. Es inútil legislar contra cosas que la gente puede hacer en la privacidad de sus propios hogares. No se puede detener, lo único que vas a conseguir es que la gente se sienta avergonzada y se crea que está haciendo algo clandestino. La sexualidad de cualquiera depende más de cierto número de intrincados factores como el género, la sociedad en la que vivimos, cómo y dónde has crecido, todas esas cosas. Todo el mundo desarrolla sus propias apetencias sexuales. Personalmente, considero que el sexo es potencialmente interesante en algún nivel u otro, incluso aunque solo lo observemos desde un punto de vista antropológico o sociológico. Nunca emitiría juicios de valor contra ningún tipo de sexualidad excepto en el caso del sexo coercitivo.

Soy capaz de excitarme con un montón de cosas, pero esa no es una de ellas. Y eso que es una actitud persistente en el erotismo. Todo eso de "Ponte de rodillas, guarra" o "Tómalo, pequeña zorra". Nunca diría algo como "Tómalo, pequeña zorra", a menos que le estuviese dando dinero a un enano vagabundo. [Tramp se puede traducir como zorra, enano, etc.]

GROTH: ¿Crees que es una tendencia desafortunada? 

MOORE: Es que me parece un poco desconcertante. Puede que tenga que ver con el grupo social del que provengo, pero a la mayoría de tíos que conozco tampoco les gusta ese tipo de pornografía. No estoy seguro del tipo de valores que la industria del erotismo está intentando promover, pero sospecho que algunos ya no tienen ningún sentido. Es cierto que el público no suele opinar sobre la pornografía que consume, porque le parece un acto furtivo que hay que ocultar. Más o menos la gente se traga lo que le echen. Creo que si no fuese tan condenadamente feo, el erotismo tendría un buen número de seguidores compuesto por gente inteligente que quizá no estuviese avergonzada de su sexualidad, tal y como lo han estado sus antepasados inmediatos.

GROTH: Si hubiese un mercado para vender rocas como animal doméstico, estoy seguro de que aparecería un empresario para empezar a venderlas. ¿Por qué crees que no hay mayor cantidad (o incluso ninguna), de material erótico para mujeres? Ciertamente parece que sí que exista un nicho de mercado para ellas. 

MOORE: En alguna ocasión se ha intentado producir material erótico para mujeres. He podido ver algunas recopilaciones en tomo. En su mayoría era un trabajo primerizo, pero es lo que te podías esperar. El erotismo para mujeres está dando sus primeros pasos de novato. Por supuesto, hay autoras como Angela Carter que suelen incorporar material erótico en sus tramas. Melinda acaba de pasarme un trozo de papel en el que me indica que Acid Temple Ball de Sharon Rudahl es un excelente libro hippie centrado en el sexo.

Creo que el mercado también está dando sus primeros pasos, pero se trata de algo mucho más delicado que vender rocas como mascota, ¿no crees? Tú o yo le podemos confesar a cualquiera que poseemos una roca sin problemas, y seguro que a la mayoría les resultará menos difícil hablar sobre rocas-mascota que sobre su vida sexual.
GROTH: ¿Existen leyes en Inglaterra que regulen la pornografía? ¿Son muy represivas?

MOORE: Me imagino que serán como las americanas, bastante incomprensibles. En realidad nadie puede definir qué es la obscenidad. No hay forma de describirla. Es como lo que decía William Burroughs en uno de sus libros: "Si no puedes ser justo, sé arbitrario". Creo que la mayoría de jueces de este país tienden a regirse bajo ese mandato.

GROTH: ¿De qué recursos disponéis para salvaguardar el material erótico? Me refiero a que en nuestro caso podemos echar mano de la Primera Enmienda, que sigue siendo bastante efectiva.

MOORE: Si alguna vez fuésemos a juicio, podríamos argumentar que lo que hacemos no es obsceno. Antes se podía conseguir que una serie de testigos expertos juraran que tu obra tiene un valor social redentor.

Cuando se editó el primer cómic de Melinda en solitario en tu país, fue confiscado y llevado a juicio. Lo encontraron obsceno y el juez ordenó que lo quemaran. Gracias a esa vieja y buena quema de libros, la recibimos en Gran Bretaña con los brazos abiertos. Es raro que te toque un juez que sea extrañamente progresista. Parece que las cosas pueden variar entre un juez y otro, pero todo dependerá de si esa mañana el que te ha tocado se ha tomado su medicación. 

En cuanto a las aduanas, no hay ningún sitio donde digan lo que puedes o no puedes traerte de importación. Lo que te dicen es: "bien. Esto funciona de esta forma. Intenta importar el material y ya veremos si te lo confiscamos o no." No quieren tener que afrontar la problemática de aprobar una ley coherente y viable. Con una amenaza tan vaga son capaces de desalentar a la gente de que trafiquen con cualquier forma de material erótico o sexual, porque muy bien podrían confiscarte todo el cargamento en los muelles. Creo que es una actitud bastante deshonesta. Lo único que puedo decir es que cualquiera debería tener la libertad de decir y publicar lo que le diese la gana. Creo que soy lo suficientemente responsable como para hacerlo. En mi caso no estoy intentando editar material capaz de hacer daño a la gente. Es el único criterio por el que me quiero regir. Yo no creo en la censura. Y la única forma de que podamos hacer uso de esa libertad es hacer este material y correr con todos los riesgos.

GROTH: ¿Has leído algún cómic erótico que te haya gustado?

MOORE: Seguramente ninguno que me haya entusiasmado. Pero hay ciertos elementos de la mayoría de los mejores cómics eróticos que me parecen muy disfrutables. Algunos de sus dibujos lo son. Me parece que el estilo de dibujo de Milo Manara es hasta cierto punto disfrutable. Pero en general, el contenido de las obras que se están haciendo en la actualidad suelen dejarme frío.
GROTH: ¿Qué te parece Crumb?

MOORE: Casi se podría asegurar que el underground americano se encuentra en una categoría aparte. Si hablamos de cómo han tratado la sexualidad en forma de cómic, para mí son los que más éxito han logrado.

En cuanto a la obra de Crumb, y al igual que ocurre con gran parte del underground, creo que tiene cierta apariencia humorística. Se pueden detectar ciertos rasgos humorísticos incluso en sus historietas más serias, y eso me parece magnífico. Pero si nos fijamos en su obra desde una perspectiva más amplia, me parece que hasta sus mejores descripciones sobre la sexualidad tienden a ser humorísticas o aterradoras.

GROTH: ¿Crees que es un artista huidizo?

MOORE: Hasta cierto punto. En realidad no quiero catalogarlo como huidizo, porque lo considero un autor muy honesto. Si yo hiciese lo mismo que él, también haría un material bastante esquivo, porque es de lo más normal. Como el Show de Benny Hill que se puede ver aquí. En otros casos el sexo se utiliza para dar ciertas connotaciones a una película de terror, como por ejemplo ocurría con Alien. La imaginería de Giger en esa película estaba plagada de un simbolismo sexual que realzaba el horror. Gran parte del mercado de libro de bolsillo de horror de segunda que se puede ver en este país mezcla el sexo y el sadismo.

Parece como en si en estos dos casos los autores no quisieran hablar sobre sexo. Por lo tanto, creo que en el erotismo se pueden encontrar algunos aspectos asombrosos y aterradores, aunque esos elementos también formen parte de la sexualidad humana. Pero claro, no son todos los rasgos de la temática sexual que puedes utilizar, ni siquiera son una mayoría. Pero parece que los autores siempre se resisten a hablar solo sobre sexo.

GROTH: Crumb también suele afrontar la sexualidad desde un punto de vista antagónico.

MOORE: Yo no creo que su punto de vista sobre el sexo sea antagónico. Lo que intenta es hablar sobre las cualidades antagónicas de su propia sexualidad. Me parece que muchas de las revisiones del material de Crumb realizadas por algunas feministas le confieren la misma sutileza que la que tiene un comediante de segunda categoría. A veces he escuchado opiniones sobre la sexista y escandalosa hostilidad hacia las mujeres de la que parece hacer gala Crumb y que sus historietas son sexistas y degradantes. Yo no lo veo de esa forma. Lo que veo es a alguien que está intentando ser honesto consigo mismo. ¿Cómo puede ser el sexismo efectivamente eliminado de la sociedad a menos que la gente lo empiece a entender? ¿Y cómo puede la gente entenderlo a menos que haya gente como Crumb que están listos para hablar honestamente acerca de sus sentimientos, sin miedo a parecer unos gilipollas en el proceso? Su actitud me parece increíblemente valiente. Yo nunca me he sentido ofendido por las interminables representaciones de esas gigantescas mujeres con grandes tetas y culos que hace Crumb. Creo que no está intentando decir nada sobre las mujeres, sino sobre sí mismo. 

GROTH: ¿Qué opinas de Black Kiss?

MOORE: Quería apoyarlo desde el principio, pero no tiene nada que ver con el erotismo que me gusta. Había algunos elementos en la obra que me resultaron incómodos, pero sigue siendo mejor que el noventa por ciento del cómic mainstream.

Uno de los motivos por los que me cabreé un poco con Black Kiss fue por la enorme cantidad de cinismo que desprendía, y que me pareció absolutamente hipócrita. Pero también empezó a ponerse de moda poner a caer de un burro a la obra aunque viniese enfundada en bolsas de plástico negro cerradas herméticamente.

Aplaudo a Howard por tener el valor de coger y hacer un cómic sexual. Hasta cierto punto, alguien tenía que poner la primera piedra. Black Kiss no tiene mucho que ver con Lost Girls, pero funciona como punto de referencia. Lo mismo ocurre, aunque de una forma diferente, con el Birland de Beto Hernandez, un tebeo que me gustó mucho. Tampoco creo que tenga el mismo enfoque serio que se podía ver en Diastrofismo Humano o Río Veneno. Pero al mismo tiempo, es una obra digna y me gusta mucho que se haya editado, porque me ofrece otro punto de referencia a partir del que poder juzgar lo que estamos haciendo en Lost Girls.

GROTH: ¿Se te ocurren algunos otros cómics eróticos que merezca la pena mencionar?

MOORE: Omaha es uno que me gusta mucho más en la teoría que en la práctica. No tengo nada que objetarle al dibujo, pero suelo pasar rápidamente las páginas para llegar hasta las escenas sexuales, algo que me parece imperdonable. Hay algo en la mezcla de este cómic que... puede que no me pueda sumergir todo lo que debería en una historia protagonizada por animales que están viviendo una vida rutinaria. Tampoco es que esté sentenciando esta obra, porque en cuanto a la motivación de los autores, la aplaudo mucho más que lo que haya podido aplaudir el Black Kiss de Howard. Y sin embargo, estoy completamente desilusionado y admito que si comparamos Omaha con Black Kiss, este último me parece más interesante. Pero no estoy juzgando su valía como creadores. Es más una cuestión de que llevaba un tiempo dándole vueltas a si sería capaz de formular mi propio cómic erótico: "¿Por qué esto funciona y por qué no lo hace esto otro?" Todas estos intentos de hacer un cómic erótico tienen mucho valor. Otro con el que me lo he pasado bastante bien ha sido con Melody, de Sylvie Rancourt. Es encantador, aunque su temática no gire principalmente en torno al sexo.

En este Continente hay algunos autores que están haciendo cosas que como mínimo parecen interesantes. Hace poco he podido leer el Little Ego de Giardino. En la obra utiliza los hallazgos narrativos de Winsor McCay en un contexto erótico. Cuando me fijé por primera vez en el anuncio, me dije: "Magnífico, cómo me habría gustado que se me hubiese ocurrido a mí antes", pero cuando por fin conseguí el tomo lo encontré demasiado decepcionante. Básicamente está compuesto por una sucesión de sketches picantes que van enlazándose entre sí mediante unos cuantos trucos birlados del estilo narrativo de McCay. El autor no intenta utilizar los conceptos de McCay para crear nuevas formas de hacer las cosas o dirigirse hacia algún sitio novedoso y fresco. El material erótico que he podido ver hasta ahora me ha parecido muy decepcionante.

GROTH: ¿Qué hay de Crepax?

MOORE: Es obvio que dibuja muy bien, aunque sus figuras humanas siempre tienen un aspecto miserable, todas son mujeres cadavéricas al estilo Louise Brooks. Su forma de utilizar primeros planos de las manos, las caras, los labios o los ojos resulta muy interesante, son como pequeñas viñetas que forman una colmena. Es un recurso que en un momento dado se podría utilizar para realzar un episodio erótico, pero no parece tener el empaque suficiente como para que todas las viñetas queden organizadas de una forma coherente y el lector sepa cuál se tiene que leer en primer lugar. Mi principal objeción es sobre los aspectos narrativos. Parece más un ilustrador que un narrador de cómic, es alguien que utiliza las viñetas como un recurso estilístico para sus ilustraciones eróticas en lugar de intentar hacer historietas. No me gusta su trabajo. Y todo esto sin siquiera empezar a considerar sus guiones.

Hay algo en la tonalidad de un montón del material erótico que he podido ver que da la sensación de ser tan obsesivo como pegajoso. En su mayoría, a menos que esté bien hecho, parece que los autores estén sacando a la luz obsesiones privadas que no es que sean demasiado atractivas. Al leerlas te sientes como si estuvieses encerrado en el armario del dormitorio o algo parecido. En la mayoría del material erótico no existe el espacio y la distancia, y creo que son rasgos del arte muy importantes. Si quieres que el lector se sienta cómodo, tienes que ofrecerle espacio suficiente.

GROTH: ¿Has visto alguna vez la tira erótica de Jack Kirby?

MOORE: No, ¿cuál es? 

GROTH: Nah, estaba bromeando.

MOORE: [Risas.] ¡Ah, mamón! Es posible que formase parte de ese número de Young Romance que nunca se llegó a editar. Estoy seguro de que era magnífica, Gary.