lunes, 18 de septiembre de 2017

LOST IN TRANSLATION: "THE WAY WE WERE", SOBRE DOUSEI JIDAI (4 DE 4)

Artículo de Bill Randall para The Comics Journal nº 295 (2009). Traducido por Frog2000. Parte 1parte 2, parte 3.

Esta es la historia. Aunque triste, hasta cierto punto no es nada especial. Podría haberla vivido cualquiera, y estas vivencias tampoco se benefician de un telón de fondo de historia más grande que la vida. La transformación de las condiciones de su vida no parece un momento crucial. Sin embargo, cada generación es capaz de reinventar la historia de amor cuando alguien se enamora por primera vez.

Además, la ejecución de Kamimura fuerza a la historia para que intente trascender su época. Ya he mencionado su dibujo. También emplea hermosos diseños. Como la mayoría de las reglas narrativas aún no estaban asentadas, el autor puede hacer lo que quiera, por lo que es partidario de utilizar splash pages y dobles splash pages repletas de dramático lirismo. A menudo sus páginas más convencionales dividen la página en dos, subdividiendo cada mitad en tres, cuatro, seis viñetas. Frecuentemente utiliza una secuencia por pasos, las transiciones de "momento a momento" de las que hablaba Scott McCloud. Uno de sus hermosos diseños de página muestra a Kyoko lanzando aviones de papel en cuatro anchas viñetas, en la página siguiente, de idéntico diseño, los aviones aterrizan en la parte superior de un árbol.
Kamimura también emplea un complejo sistema de símbolos. Las letras de canciones funcionan como un leitmotiv, pero también los colores, las flores y los olores. El olor de la fruta karin le recuerda a Kyoko su hogar, y en el capítulo final las flores de un árbol le recuerdan las ofrendas de incienso. Las flores representan el flujo y reflujo de la relación, desde la rehabilitación de Kyoko hasta los momentos que cualquier pareja debería atesorar. Incluso los animales, como una mariposa, reflejan su mundo. Aunque su vuelo es hermoso, el autor primero lo asocia con la enfermedad terminal, después con la desviación sexual. Al final del tomo, desvela la inestable relación de Jiro Kyoko.

Si suena terriblemente melodramático, es que ciertamente lo es. Las imágenes son líricas: buscan que los lectores se queden devastados por lo que les ocurre a los personajes. Ocasionalmente bordean el absurdo. El mejor ejemplo, que tiene lugar cuando los amantes se reúnen finalmente en el hospital psiquiátrico, aparece en un capítulo titulado "Love's Avalanche". Sí, eso es exactamente lo que sucede.

Para ciertos lectores, especialmente los estadounidenses que nunca pierden la oportunidad de burlarse, estos momentos emocionales chirrían un montón. Supongo que también lo harán los realistas, como cuando un médico le explica a Kyoko que la cohabitación podría acabar con su estado mental. En parte es un asunto cultural: paradójicamente, los japoneses parecen valorar la expresión de la emoción en el arte mucho más que los estadounidenses, que a menudo lo encuentran maligno y por lo tanto les parece apropiado ridiculizarlo. Es una pena, porque los excesos melodramáticos le ofrecen al creyente dispuesto placeres exquisitos. En su clásico estudio "Adventure, Mistery and Romance", John Cawelti esbozaba un puñado. La clave de Dousei Jidai es la forma en que es capaz de reforzar el orden social existente ("dousei", vivir juntos sin estar casados = malo) incluso cuando allana el camino para intentar ir más allá.
No obstante, me parece que  en una entrevista con Brian Frye, el cineasta experimental James Fotopoulos daba en el clavo.

Más o menos argumentaba que [las obras] que se consideran "de baja cultura" están mucho más cerca de la existencia... Por ejemplo, hace poco vi una humilde película exploitation donde el héroe y la heroína, ensangrentados y heridos por el fuego de un arma, hacen estallar un camión en un desierto con el villano dentro... Mientras tiene lugar la explosión caen abrazados contra al suelo a cámara lenta. Puede parecer ridículo, la película no era buena, y la mayoría de la gente afirmaría que esa escena "no es realista". Pero en realidad no puede estar más cerca de la vida, porque su director la ha despojado de lo racional y sólo ha quedado la pura emoción.

En Dousei Jidai el mundo oscila según las emociones de la pareja. Nunca es un asunto racional, sólo expresivo, lo que también parece muy apropiado. Algunas emociones sólo pueden encontrar la expresión más certera mediante las metáforas más exageradas. Cuando son directas y se llevan a cabo con la absoluta convicción y las destrezas formales enloquecidas que en esta obra entran en juego, les doy la bienvenida con impaciencia. La convicción con la que se despliegan las hace incluso parecer frescas y novedosas.

Más que nada, al terminar Dousei Jidai te asalta la sensación de que ha pasado el tiempo y los personajes han vivido. A menudo, los finales de las historias de amor se asientan en nuestra memoria y los personajes siguen viviendo en ella en un eterno presente. Puede que escribir historias sea una forma de hacer frente al paso del tiempo, al hecho de que todos nacemos muriendo. Puede que nos preparen para lo inevitable y que su inmersión en la fantasía nos ofrezca un escape (temporal). Cuando los personajes disponen de esa alquimia capaz de trascender la página, los cómics también parecen vivir en una especie de eterno presente. El final de Dousei Jidai en las dunas de arena, con esas dos últimas splash pages dobles, lo deja muy claro.

Sin embargo, la vida sigue. Más de 30 años después del boom de los dousei, las cosas han cambiado. Vivir juntos sin estar casados es habitual. En lugar de la pobreza abyecta, las parejas japonesas de moda viven en un capullo de marca Gucci y Vuitton. Las citas son imposibles sin teléfonos móviles que intercambian números mediante rayos infrarrojos. En las listas pop, el poco importante tema del "Dousei Jidai" es difícil de rastrear. Su reemplazo reciente puede ser "Email of tears" de Chocolove from AKB48. Una cantante adolescente chillona se lamenta de la ausencia de emoticones por parte de su insensible amante. Puede que acabe de romper con ella por SMS, pero tampoco me pidas que me lo escuche más a fondo.
Incluso los manga han cambiado. Mientras que Dousei Jidai se puede encontrar impreso en una hermosa edición completa, los artistas más jóvenes se desapegan de sus antepasados. Han crecido con los medios de comunicación, sin experimentar demasiado, y escriben sobre lo que saben. El mejor ejemplo es la parodia frenética de Jun Hanyunyū titulada Koi no Mon [adaptada al cine como "Otakus in love", 2004] centrada en una joven pareja otaku que vive en plan dousei. La chica se decanta por el doujinshi y el cosplay, mientras que el chico prefiere el manga. Sin embargo, él es un artista porque sus páginas de manga son piedras y guijarros que a continuación coloca como si fuesen viñetas dentro de una caja. Contra todas las probabilidades, Hanyunyū cierra la obra con un desafiante final feliz.

Así que las cosas han cambiado. Lo mejor de todo este ciclo sin fin de reciclaje de la cultura es que nunca tendremos que afrontar la muerte. A la gente le gustan las finales felices, pero también les gusta paladear nuevos comienzos y contenidos cada diez minutos. Así que cuando algo acaba, las producciones de moda anteriores ya han sido sustituidas por algo nuevo. Sin embargo, Kamimura nunca tuvo que preocuparse por desaparecer de la vista. En 1986 murió, aún dibujando, después de sufrir la aparición repentina de un tumor faríngeo. Tenía 45 años.

lunes, 11 de septiembre de 2017

BRAINPOWERED 26: NEBLINA GRIS, por Warren Ellis

Estos días los tebeos parecen haberse convertido en un lugar inquietantemente reservado. He aquí algunas cosas de las que quiero dejar constancia en lo que de otro modo se habría quedado enterrado en la neblina gris del tiempo:

Blankets de Craig Thompson acaba de aparecer sin causar mucho alboroto. En mi caso no disfruto demasiado de su obra y no soy capaz de sintonizar con el trabajo de Thompson. Sé que soy una minoría, y la gente decente suele mirarme como si fuese una especie de bocazas horrible cuando lo digo. BLANKETS tiene seiscientas páginas, es posible que sea la mayor novela gráfica original publicada hasta la fecha (al principio el tomo de FROM HELL se publicó serializado). Es una historia de amor autobiográfica, y una importante obra creada con un tremendo compromiso y habilidad. Creo que por algún sitio todavía se puede echar un vistazo previo.

Me acabo de enterar de que Fantagraphics ha publicado una excelente retrospectiva del dramático autor de cómic Bernard Krigstein, a quien muchos de nosotros seguimos robando material. Su dibujo para el relato titulado "Master Race" es uno de los pináculos de la inventiva formal. En algún momento vamos a necesitar ampliar nuestra cobertura de trabajos sólidos del medio, y sospecho que este debería ser el primero a incluir en la pila.

Dave Sim está en la recta final de su berserk, el magnum opus CEREBUS, un serial de trescientos episodios que ha tardado cerca de veintisiete años en completar. Comenzó como una parodia de la fantasía de los setenta, intercambiando a Conan El Bárbaro por un sádico aardvark capaz de aplastar fuertemente los huesos del género al estilo de Howard, el Pato. Durante el transcurso de sus miles de páginas también ha sido una detallada novela política, una comedia de Corte Imperial, un drama acerca de la Iglesia, una búsqueda de la visión personal, una biografía de los últimos días de Oscar Wilde, varios ataques profundamente extraños contra el feminismo y las mujeres en general, y una exégesis de la propia extraña toma de conciencia personal de Sim sobre la religión. En todo caso, resulta fascinante, porque Sim es un fabricante de páginas absolutamente brillante, un dibujante sublime que posee un completo control de la forma... y porque durante la progresión de la obra se puede ver claramente su mente desmoronándose bajo la presión de la inmensa empresa y los veinticinco años de soledad cada vez mayor que le ha cercado y que solo ha podido expresar ante el mundo mediante la intervención de un oso hormiguero. Es una pena que las grandes recopilaciones de 500 páginas no incluyan las notas personales que llenan los comic books en los que la obra ha sido publicada inicialmente, donde Sim detalla la totalidad de la vida en la Tierra como una guerra contra el mal provocado por las mujeres y proclama que "si aprendes a dejar tu pene quieto, aprenderás a vivir solo". Durante un tiempo, la gente estuvo apostando si Sim se suicidaría inmediatamente después de que CEREBUS estuviese completo.

-Warren (artículo publicado en algún momento entre 2002 y 2004.)

lunes, 4 de septiembre de 2017

BRAINPOWERED 25: NOTAS SOBRE EL FUTURO, por Warren Ellis

Matt y Kelly Sue se han comprado futurephones. Lo mismo mi amiga Lauren. Todo esto empezó cuando el otro día me llegó un correo electrónico de Matt donde me indicaba: "mi teléfono es espacial", con una foto de Kelly Sue y él adjunta. Por lo general, en Gran Bretaña los llaman picturephones, teléfonos móviles con cámara incorporada y un poco de algo que te dejar enviar imágenes por correo. Más sencillamente, se denominan 'futurephones'. Desde hace tiempo, Jean Snow suele insertar fotos en su web desde Tokio. Joi Ito lleva haciéndolo desde hace mucho. La chica de L.A., Xeni Jardin, acaba de empezar, y hasta ahora ha fotografiado cosas bastante buenas. Hemos podido ver a un mecánico que se comunica con el ordenador de un coche mediante su laptop, geeks enloquecidos mangando acceso wifi a un vehículo al que engañan utilizando tecnología extraña, un raro avistamiento de Phil Spector envuelto en una capa negra de terciopelo.

Yo no tengo un futurephone. Y eso me pone triste. Si pudiese conseguir hablar con mi ordenador de mesa a través de mi laptop, probablemente podría fingir que tengo algo parecido, pero mis bits no se quieren comunicar entre ellos.

Una de las cosas que me gustan de las novelas gráficas es que se publican de forma relativamente rápida. El autor de ciencia ficción Cory Doctorow alucinó cuando le dije el domingo pasado que había escrito el prólogo de ORBITER en febrero y que el cómic se iba a imprimir en abril. "Si hubiese hecho lo mismo con un libro, no se habría impreso hasta 2008".

Futurephones y ordenadores inalámbricos significan publicación instantánea. La web de Jean Snow es un indicativo personal del futuro con tres líneas de publicación diferentes, desde el diario de texto, pasando por la fotografía de alta resolución hasta llegar a las fotografías tomadas con su teléfono. Creo que Kelly Sue quiere hacer algo similar y está configurando su futurephone para poder publicar en una de las barras laterales de su web, una deslizante donde va a indicar dónde está y qué es lo que está viendo en un momento determinado.

El tema de los weblogs alimentados por móvil ya tiene nombre: "moblogging", una palabra jodidamente horrible. Pero a medida que más gente creativa e inteligente se va haciendo con esta tecnología, más posibilidades habrá de desarrollar su inmenso potencial.

Buena parte de los creadores que aparecen nombrados en esta columna comenzaron fotocopiando su trabajo como mini-libros y vendiéndolos al día siguiente donde los dejaban. Era la forma más rápida, en su momento bastante jodidamente impresionante. Recuerdo cuando las fotocopiadoras eran del tamaño de una mesa de comedor. También recuerdo cuando se redujeron hasta el tamaño de una caja de embalaje y empezaron a aparecer en las tiendas de la esquina, donde digamos, por cinco peniques te hacían una copia. A los cinco minutos, Eddie Campbell estaba allí con su nuevo mini-cómic, intentando hacer un trato con el viejo detrás del mostrador para sacar doscientas copias. Luego se pasaba toda la noche montándolas a mano con una pequeña grapadora con la que presionaba en el centro de las hojas sobre una plancha de poliestireno, sacándolas a continuación y doblando los extremos de las grapas con los pulgares. En los mercados de cómics de Londres, donde se vendían por mediación de Paul Gravett y en Fast Fiction, el puesto de Peter Stanley, habría como cincuenta personas de pie con sus pulgares hechos polvo, intentando no dejar caer sus pintas de cerveza.

(Y Alan Moore, que llevaba un traje blanco inmaculado y un sombrero de seda blanco, se compraba una copia de todo y le animaba a todo el mundo para que siguiese adelante.)

Era gente creativa que aprovechaba una tecnología que había llegado al nivel del consumidor, el mismo sitio donde están ahora los futurephones.

Publicar en una web vuelve a ser interesante. Puede que no sea útil para mi medio en particular, pero ciertamente las posibilidades espolean mi mente. Y siempre existe la posibilidad de que si se puede sacar una imagen de uno de estos teléfonos del futuro e insertarla en una web, entonces tal vez en un futuro no muy lejano se puedan sacar imágenes de un sitio web e insertarlas en un teléfono...

-Warren (artículo publicado en algún momento entre 2002 y 2004.)

lunes, 28 de agosto de 2017

LOST IN TRANSLATION: "THE WAY WE WERE", SOBRE DOUSEI JIDAI (3 DE 4)

Artículo de Bill Randall para The Comics Journal nº 295 (2009). Traducido por Frog2000. Parte 1, parte 2.

El primer volumen narra los típicos altibajos de la convivencia en pareja. Se ponen de los nervios o se pasan el día encamados. Van a la playa y dibujan, o pelean y se hacen carantoñas. A veces son infieles o coquetean con la idea. En lugar de una fantasía romántica, Kamimura nos recuerda que su estilo de vida los limita. Viven en un apartamento húmedo. No tienen trabajo estable. No les llega el dinero. También tienen dificultades para explicar a sus conocidos la naturaleza de su relación. Pero las cosas van mejorando. Recuperan su puesto en el trabajo y la vida mejora un poco. El primer volumen termina de buena manera. Después de comprar un tocadiscos se ponen a cantar juntos "Let It Be" con toda la fuerza de sus pulmones.

Sin embargo, Kamimura no les permite llevar una vida tranquila. Para ello crea interferencias mediante advertencias, presagios y cosas verdaderamente extrañas. Por ejemplo, en el octavo capítulo titulado "Bluebird", él termina causando estragos en su vida sexual. El capítulo contiene una imagen bien conocida de la sombra de un pájaro que cubre sus cuerpos desnudos. Frederik Schodt la incluyó en su libro "Manga! Manga!" mencionando que la historia "trataba acerca del incesto". Se olvidó mencionar el indicio de necrofilia y el hecho de que un chico arrogante viva en una choza con el cadáver podrido de su hermana muerta bajo una sábana y que apuñale pájaros con un clavo y guarde sus cadáveres en una cómoda. O que también se las arregle para atraer y matar al pájaro de la pareja. Así que cuando se le aparece la sombra del fantasma de su mascota, la vemos echarse a volar desde debajo de la sábana que cubre el cadáver de la hermana. En parte, Kamimura dibujó esta escena para poder saltarse la censura, porque no podía mostrar directamente las relaciones sexuales. Lo solucionó identificando la vida sexual del personaje con el hecho de encontrar un animal que lleva seis meses muerto bajo el colchón. Por cierto, el título del capítulo alude a Maurice Maeterlinck. En serio, Kamimura, ¿en qué diablos estabas pensando?
Estas historias que rodean a los jóvenes amantes protagonistas enfatizan una y otra vez que las cosas acabarán saliendo mal. El incesto, la enfermedad terminal, la violencia, los látigos, un tipo viscoso cuya presencia evoca un caracol flotante, una anciana con fetichismo por las muñecas, y lo peor de todo, un extranjero locuaz. En otro de los capítulos ven a un hermoso joven en la playa, el vivo retrato de Kyoko. Jiro intenta llamar su atención. Finalmente el niño se ahoga mientras la pareja practica sexo en la playa (me refiero al sexo en sí, no al combinado. [En el original: "sex on the beach"]). Claramente, las probabilidades están en su contra. Cuando Kyoko empieza a bromear sobre el suicidio del amante en el primer capítulo, le está guiñando un ojo al lector como si dijera: "si fuese una vieja historia habría terminado de esta forma, pero esta es una nueva historia para una nueva época de amor y libertad". Sin embargo, la historia antigua solo se está demorando.

En el segundo volumen se empezarán a examinar esas viejas historias. Ahora los amantes se han separado, Kyoko ha sufrido un colapso nervioso. Su familia la envía a un hospital psiquiátrico en las montañas de Nagano. Jiro se aísla en la pintura. Un día se encuentra con unos conocidos cuya carrera ha despegado. Después de una noche de beber a lo grande, los amigos echan un polvo delante de Jiro, que les suplica que le dejen mirar. Pronto los dos hombres se empiezan a pelear en la nieve. Derrotado, Jiro se marcha a casa y se dedica a escribir cartas a Kyoko. Ella no las lee, al menos por un tiempo. Sigue herida. Pero cuidar de algunas plantas en el invernadero la ayuda a sanar.
Los egos heridos, y la escena con la pareja de conocidos de esta segunda parte revela parte de la trama clave: ambos están completamente enamorados a pesar de la inestable base de su relación. Ella descubre que está embarazada justo después de un capítulo en el que casi le suplica que se case con ella. Inundada de lágrimas incontrolables, ella le dice que van a tener un niño. Las letras de la canción aparecen en la página siguiente. Las palabras parecen burlarse de la situación. Kyoko decide abortar por su cuenta. El capítulo donde se describe es absolutamente insoportable. Por culpa de la censura, Kamimura sugiere más bien que muestra, pero esto sólo lo empeora.

En el tercer volumen su relación llega a su lenta conclusión. Tratan de arreglar las cosas, pero no es posible. En especial, una de las cosas que falla es el sexo. El primer capítulo del volumen muestra a Jiro en una página tras otra modeladas mediante una rejilla de ocho viñetas, visitando una sala de "masaje". El ritmo de las viñetas hace que el acto parezca casi mecánico. Después de que la "masajista" se ponga loción en la mano, una doble splash page la muestra sentada junto a Jiro marturbándole. Cuando volvemos la página se revela otra doble splash parecida donde vemos a Jiro de vuelta en el hogar, pero esta vez es Kyoko quien sentada a su lado. Jiro parece tener menos conexión con ella que con la "masajista".
Sin embargo, a veces los dos creen que lo van a conseguir. Tristemente, sus intentos recuerdan las escenas del primer volumen. Kamimura ata los cabos sueltos de los primeros capítulos, revisitando algunos personajes clave. Eventualmente Kyoko regresa a su casa en la lejana Tottori para quedarse con su familia. Jiro sigue su rastro. Sus acciones, sexo furtivo, suplicante, pucheros agresivos, no pueden detener lo inevitable.

En el capítulo 75, durante su última noche juntos, se quedan sentados en un banco del parque. Han acordado separarse al amanecer. Ella desea que el sol no salga para que puedan quedarse allí para siempre. Se hace de día. Este capítulo se abre con cuatro splash pages dobles de la pareja en el banco mirando hacia el cielo, un texto enorme detrás describe sus pensamientos y sentimientos. De las 28 páginas del capítulo, la mitad son splash pages. Las más llamativas son las últimas. Se encaran sobre las dunas de arena para decirse adiós. Luego vemos la imagen de la penúltima página, una composición de los dos mirando la arena, con todo el peso de su relación dibujado de una forma absolutamente maravillosa. En la última página las huellas en la arena reposan al lado de la letra de la canción.

Aunque se llama el Capítulo Final, todavía hay uno más. Un año más tarde, Jiro vuelve a Tottori. No ha ido a buscar a Kyoko, y aunque el viaje ha sido impulsivo, hace las cosas un poco mejor que la vez anterior. Su relación está claramente acabada. Pero estos dos amantes tienen una conexión que trasciende el tiempo.

(Finalizará)

lunes, 21 de agosto de 2017

BRAINPOWERED 24: SALVEMOS FANTAGRAPHICS, por Warren Ellis

La mayoría de los que trabajan en el negocio de la novela gráfica occidental acaban de recibir un comunicado de prensa de Fantagraphics Books esta misma semana. Comienza:

"Fantagraphics Books necesita tu ayuda, ¡Comprad nuestras obras, mantenednos vivos!"

Fantagraphics lleva 27 años en el negocio, se formó en torno a la revista de crítica The Comics Journal. Como ellos mismos dicen: "estamos orgullosos de nuestro compromiso a largo plazo con los cómics como forma artística y nuestra obstinada determinación de empujar la excelencia por las gargantas de todo el mundo".

Como te podrás imaginar, no se han llegado a enriquecer con esto, y la actitud editorial enojada y desafiante les ha ganado muchos enemigos. Conozco guionistas tolerantes e inteligentes que nunca se van a comprar obras de Fantagraphics, a pesar de que estén publicando algunos de los mejores trabajos en el medio anglófono, simplemente por su odio a los editores Gary Groth y Kim Thompson no conocen límites. Y si te soy honesto, entiendo a sus enemigos. La pasión y el compromiso que ha conseguido que el Journal sea tantas veces esencial también lo ha convertido en impulsivo, infantil e incluso desagradable. Ellos parecen ser muy conscientes y considerarlo el coste de un determinado elitismo. El precio que tienen que pagar en su búsqueda de la excelencia.

"Todo lo que hacemos es muy bueno y de primera, pero no significa mucho cuando afrontas la economía a cara perro, el muro de la economía brutal que hemos intentado resquebrajar es demasiado duro. Por culpa de un par de importantes obstáculos financieros que hemos sufrido estos últimos dos años, estamos pasando dificultades."

Lo mismo ocurrió con Top Shelf, que sufrió una fuerte tensión financiera el año pasado. Sus problemas comenzaron cuando un distribuidor de sus obras a minoristas se declaró en quiebra hace dos años. Se evaporaron setenta mil dólares.

Top Shelf apeló por internet a la comunidad para conseguir ayuda. Nombraron una cantidad específica que debían alcanzar para seguir adelante, ofrecieron descuentos y rezaron para que lloviese. Recuerdo que consiguieron su objetivo en menos de veinticuatro horas. Durante cinco minutos he estado pensando si debería escribir lo siguiente, porque es probable que me haga sonar como un mamón narcisista. Completa divulgación: eso es lo que hice en mi caso. Envié mensajes a todos mis contactos, y te aseguro que sigo manteniendo una lista de correo electrónico de unas 5000 personas, porque quería que la gente se movilizase para echar una mano. En Artbomb también pusimos unos cuantos miles de dólares en su bolsillo. Top Shelf es un editor distinguido y necesitábamos que siguiese adelante fuese como fuese. Lo mismo ocurre con Fantagraphics.

Tal vez te resulte interesante saber que me enteré que Fantagraphics despreciaba lo que había hecho Top Shelf mediante comentarios negativos que se preguntaban qué significaba hacer negocios a través de la caridad. El Journal llegó a publicar un insolente artículo meses después. Por lo que no sé qué más añadir.

Fantagraphics pidió varios préstamos para cubrir el déficit que ahora les han vencido. Y no pueden pagarlos. Se aliaron con el prestigioso distribuidor de W W Norton, que está haciendo un excelente trabajo colocando su producto en librerías. Tanto es así que Fantagraphics ha sobrecargado con entusiasmo su catálogo de libros, un exceso de copias sobre la demanda actual con la intención de satisfacer la esperada demanda futura. Este es el gran mantra del negocio de las novelas gráficas. Es un mercado joven, con pocos precedentes en los que apoyarse e imitar, y parece como si W W Norton no hubiese tenido la sabiduría suficiente para saber cómo hacerlo.

"...de hecho, nuestro beneficio anticipado se encuentra aposentado en nuestro almacén en forma de tomos. Tenemos que pagar los préstamos en efectivo, no en tomos. La única forma de salir de este agujero que nos hemos cavado es venderlos. Que es cuando, esperamos, entráis vosotros. "

Fantagraphics es una empresa de unas treinta personas, algunas de las cuales han sido despedidas en búsqueda del equilibrio financiero. Evidentemente, también han considerado cerrar su publicación activa y cortejar la ayuda de algunos inversionistas.

No es la primera vez que Fantagraphics se golpea contra una pared. A finales de los ochenta, cuando se hizo evidente que las obras de novela gráfica para adultos no iban a tener el éxito glorioso augurado, Fantagraphics lanzó una línea de cómics porno que en el mercado formado por las tiendas de cómics se acogieron con el entusiasmo suficiente como para mantener a flote a la editorial. El impresionantemente ávido de sangre Gary Groth parecía estar muy contento de que le etiquetaran como pornógrafo. Groth lleva investigando la publicación de tomos como modelo durante más tiempo que cualquiera, y era muy consciente de que los gigantes literarios fueron editores pornógrafos en sus comienzos.

"Si hasta ahora respetas lo que Fantagraphics representa y lo que hemos hecho por el medio, si has disfrutado de nuestras obras, y si te quieres asegurar de que esta orgullosa tradición continúa en este nuevo y ominoso siglo, te preguntamos si te gustaría ayudarnos en este momento de especial necesidad comprando alguno de nuestro tomos. Por decirlo claramente, deberíamos recaudar cerca de 80.000 dólares por encima de nuestras ventas habituales durante el próximo mes, y la única manera de hacerlo es convertir nuestros tomos en dinero en efectivo".

Ahí tienes la cantidad. Es enorme. Si no recuerdo mal, es cerca de cuatro veces lo que Top Shelf necesitó para seguir con vida. Pero Top Shelf son dos personas, y quizás una década de catálogo. Como he señalado antes, Fantagraphics lleva veintisiete años y son treinta personas.

"Sabemos que tenemos decenas de miles de lectores leales: incluso si solo una fracción de vosotros reacciona ahora, si últimamente has estado pensando en comprar aunque sea una obra, creemos que finalmente podremos salir del atolladero." 

O como una figura bien conocida en los cómics estadounidenses me dijo ayer por correo electrónico: "Gary y Kim son unos cerdos, pero no se merecen esto." 

No conozco a ninguno de los dos, pero sin ellos, el trabajo de Robert Crumb se habría desvanecido en el aire años atrás. Probablemente nunca se habrían publicado obras de Chris Ware. Ni de Jaime y Gilbert Hernández. Ni de Daniel Clowes. Hay una lista inquietantemente larga de autores a los que no conocerías sin Fantagraphics, porque en esos momentos cruciales nadie más los habría apoyado. "Vendemos por correo, así que aunque sea un cliché, nuestros currantes están listos. Puedes echar un vistazo a nuestro catálogo online. Puedes hacer tu pedido llamando a nuestro número 800 u online en nuestra propia web."

Algunos minoristas que tienen tiendas de cómics se preguntan por qué no les han ofrecido una forma de ayudar, ¿por qué Fantagraphics acude directamente a los lectores y no al mercado directo? La respuesta es muy simple, y también explica la situación actual de Fantagraphics: las tiendas de cómics nunca han apoyado a Fantagraphics. La gran mayoría nunca ha adquirido las obras de Joe Sacco, o las hermosas reproducciones de KRAZY KAT o LITTLE NEMO, o cualquier otra cosa. Por eso desde el principio sus editores empezaron a echar mierda sobre el comic book. Por eso intentaron meterse en el mercado de las librerías generalistas con tanta energía. Es donde están sus lectores. Por eso me he encontrado la nueva obra de Joe Sacco en la sección de nuevos lanzamientos de una librería, no enterrado en una sección medio olvidada de la "novela gráfica" en el piso de abajo donde están los gruesos libros de bolsillo de Fantasía. Siempre tuvieron una visión más amplia del mercado que como un negocio del hobby, por lo que este nicho de mercado no tiene derecho a sentirse herido ni resentido. Si alguien tiene el derecho a estar enfadado, ese es Fantagraphics, que ha luchado a su manera extraña e idiosincrásica durante tres décadas para mejorar el medio, sólo para que le digan que no le importa a nadie. Compráos un par de tomos de Fantagraphics esta semana.

-Warren (artículo publicado en algún momento entre 2002 y 2004.)

miércoles, 16 de agosto de 2017

BRAINPOWERED 23: MANHWA, por Warren Ellis

Manhwa es el término autóctono para cómic en Corea del Sur, al igual que los cómics japoneses son conocidos en su hogar como manga y los franceses como BD.

En la ciudad de Bucheon se puede visitar el Museo Coreano de los Comics, el Centro de Información del Cartoon (una planta industrial en desuso reutilizada para almacenar más de 40.000 novelas gráficas catalogadas y referenciadas), y es la ubicación de un festival del cómic anual. He leído que el gobierno creó una Asociación Coreana de Contenidos Culturales destinada a apoyar la difusión de manhwa en todo el mundo. Diablos, incluso existe una Asociación de Caricaturistas de Corea. Su mercado era conocido antes por el manga que se vendía de contrabando (lo que al parecer sigue siendo una gran parte del volumen de publicación anual), pero el resurgimiento general de las disciplinas artísticas en Corea del Sur también parece haber reanimado el cómic. Hay miles de tiendas de alquiler de novelas gráficas, y se han empezado a desarrollar cómics online para aprovechar los Cafés con conexión ("Sala de PCs") en auge.

Los cómics coreanos están empezando a introducirse en el mercado anglófono mediante algunas ediciones traducidas. Creo que Curtis Comics y Comicsone han empezado a editar manhwa en América.

Pero ahora me apetecía echar un vistazo a lo que tienen disponible en las tiendas de novelas gráficas de Corea del Sur. Alguien muy amable llamado Pat Spacek, que vive y trabaja allí en la actualidad, estuvo examinando un montón de material esta semana para enviarmelo. Una serie cómica. Un "melodrama" centrado en el béisbol, un cómic romántico para chicas y algo llamado "Deerger", del que Pat dice: "es mi favorito, no tengo ni idea de qué demonios puede ser".

Considéralos instantáneas de otro mundo.

Y gracias por todo, Pat.

-Warren (artículo publicado en algún momento entre 2002 y 2004.)







lunes, 7 de agosto de 2017

BRAINPOWERED 22: PUNTO DE INFLEXIÓN. LECCIÓN DE ANATOMIA, por Warren Ellis

Fue el segundo episodio de la etapa de los ochenta de Alan Moore en la venerable serie de terror propiedad de la DC, SWAMP THING, dibujada por Steve Bissette y John Totleben con ayuda de Tatjana Wood. La historia se titulaba "Lección de Anatomía", y era la primera vez que se aplicaba una sensibilidad posmoderna en los cómics comerciales. Un remix frío y denso con los viejos personajes. Una nueva y áspera nitidez. Una corporación se encarga de la custodia del cadáver del personaje epónimo, un científico empapado en su propio compuesto acelerador del crecimiento de las plantas al que prendieron fuego y arrojaron en los pantanos de Luisiana, sólo para volver como una pesadilla de tejido humano transformado en vida vegetal. Ahora está muerto de un buen tiro en la cabeza, y lo están desmontando para que la corporación pueda recuperar el suero. Pero el cadáver parece no tener sentido. El cirujano encargado del procedimiento (un viejo "supervillano" de DC con naturaleza similar semejante a la de una planta) se da cuenta de que simplemente el cuerpo no funciona. El "cerebro" sólo es una masa de pulpa sin sinapsis conectadas. Los pulmones son bolsas que inspiran y espiran sin cilios respiratorios. Es la parodia de un cuerpo.

Cuando el cirujano empieza a leer un viejo periódico sobre gusanos turbelarios, que después de diseccionarlos cada parte aprende a escapar de un laberinto por sí misma, comprende horriblemente lo que ocurre.

Al jefe de la corporación no le gusta mucho el informe, porque en él se asegura que Alec Holland, el hombre que se ha convertido en La Cosa del Pantano, no es el cadáver que está en la morgue. La investigación relata que empapado de la fórmula del crecimiento acelerado, Holland cayó en el pantano lleno de gusanos, plantas y microbios, que comenzaron a digerirlo (e infectarlo en esos momentos cruciales) con una poderosa y traumatizada inteligencia que no se da cuenta de que ha fallecido.

Y entre la mugre le crecieron pulmones capaces de inspirar y espirar, porque eso es lo que sabía que los pulmones tenían que hacer. Y un esqueleto de madera. Un poderoso cerebro con la inteligencia de Alec Holland distribuida uniformemente por todo el cuerpo. Alec Holland ha muerto. Alec Holland siempre ha estado muerto. Lo que reside en la morgue es un fantasma de malas hierbas que no sabe lo que es.

El jefe echa al cirujano antes de que le explique lo mejor. Y ahora, de noche, sabiendo que el jefe ha empezado a recorrer su imperio, el cirujano se agazapa y espera.

Porque sabe que no puedes matar una verdura disparándole en la cabeza.

Y esta noche va a despertar.

El jefe se encuentra la cosa que pensaba que era Alec Holland en su oficina, leyendo el informe del cirujano. Sudando profusamente, riendo nerviosamente de terror, el jefe le espeta lo primero que le viene a la cabeza:

"¿Te ha gustado?"

Esta historia fue la primera salva lanzada por lo que podríamos llamar la sensibilidad británica contra los cómics estadounidenses. Al utilizar el monólogo del cirujano como una narración, el guionista evita toda la prosa borrosa que de otra manera caracteriza gran parte de la temprana obra británica en los cómics estadounidenses (incluyendo algunos del propio Alan). MIRACLEMAN precedió a este cómic, pero "Lección de Anatomia" fue la primera vez que se le mostraba a un amplio público de los cómics modernos un personaje que conocían de sobra y le decían que todo lo que sabían hasta ahora estaba equivocado. Ahora es un cliché. Entonces fue explosivo.

Estructuralmente es intocable. Ritmo perfecto, una historia corta completa impulsada por el nervio y la comprensión repentina de Moore de las posibilidades que tienen los panfletos de 24 páginas. Su trabajo como guionista en Inglaterra había restringido su prosa a las historias de 6 a 8 páginas. Esta vez fue como si de repente un inteligente flautista tuviese acceso por fin a toda una orquesta.

Trabajando en equipo, rara vez Bissette y Totleben volvieron a ser mejores que en este momento de páginas atmosféricas y profesionales, poniendo su genialidad al servicio de un complejo guión. En el cómic utilizaron métodos experimentales para la secuenciación de las viñetas y la composición de página, agregando nuevas páginas enteras al vocabulario del cómic mainstream. El ejemplar rezumaba vida gracias a su invención visual: como en el desparrame de líneas en las viñetas de ambientación interior donde el director corporativo golpeaba los puños contra el cristal ensangrentado, convirtiéndolos en tintes impresionistas de negro y rojo, líneas que nos guiaban hacia el realismo sombrío del cirujano que estaba considerando todas las posibles vías que llevarían al inminente asesinato de su jefe.

Es una de esas historias que dejó al medio sin ser el mismo. Menos mal que hay más por el estilo.

"The Anatomy Lesson" se puede leer en la primera recopilación de DC [ECC en España] de las historias de La Cosa del Pantano de Alan Moore.

-Warren (artículo publicado en algún momento entre 2002 y 2004.)