viernes, 17 de febrero de 2017

LOST IN TRANSLATION: COMPRAR ALGO LISTO PARA LA AUTO-DESTRUCCIÓN, por Bill Randall. (2 de 4)

Artículo de Bill Randall para The Comics Journal nº 249 (2002). Traducido por Frog2000. Parte 1.

DE ACUERDO, Y AHORA LOS MANGA

Me encantaría poder decir sin reservas que durante su andadura Pulp entregó un plantel de cómics magníficos, pero dicho de la estúpida forma habitual eran cómics "para adultos", aunque probablemente los adultos hacia los que iban dirigidos no fuesen del tipo maduro, dado el gran número de series entregadas a la violencia estúpida a y la puerilidad más absoluta. Eso por no hablar del sexo sin alma. Especialmente durante su primer año, las series parecían haber sido elegidas para que pudiesen encajar en la plantilla más simplista de los géneros "erótico" o "violento", no por su cualidad estética. Comparadas con las series que se publicaron a continuación, la mayoría de estas pioneras no parecían nada especial. El primer número y el último podrían pertenecer a revistas completamente diferentes. Mientras que las últimas series tenían un aspecto extraño, e incluso experimental, algunas de las primeras no se distinguían gran cosa de los cómics que se podían encontrar en las estanterías occidentales. 

Un buen ejemplo podría ser Strain. Esta serie, repleta de violencia brutal y sexo violento, parecía una versión ligeramente con mayor fundamento que cualquier otra serie de Ryoichi Ikegami y Buronson, el equipo creativo de Santuario. La historia de Buronson, tan formuláica como cualquier otra cosa que haya guionizado hasta el momento, desarrollaba los puntos fuertes del género negro de una forma competente pero sin llamar demasiado la atención. El dibujo de Ikegami es el propio de su estilo. Bello y trillado a la vez, no obstante funciona muy bien para contar su historia. Junto con Rumiko Takahashi y Masamune Shirow, su estilo artístico le ha prestado al manga su rostro más público, porque es reconocible de forma instantánea. Eso no significa que sea el mejor artista que se puede escoger como embajador del manga. Su estilo se parece un poco al de los cómics occidentales, así que solo funciona de esa forma.

Otra serie que se incorporó desde el principio hasta el final de la revista fue Dance Till Tomorrow de Naoki Yamamoto, en la que se nos hacía partícipes de las peripecias sexuales de un adolescente tras descubrir que iba a heredar una gran cantidad de dinero. En realidad el título lo resume todo. Sé joven, sé libre, practica mucho sexo. Es la soap opera de relaciones humanas que el manga suele hacer muy bien sin el soap de por medio, un Maison Ikkouku con sexo. Mucho sexo. Pero en realidad nunca examina el sexo como uno de los rasgos que nos ayudan a ser humanos, aunque ten por seguro que aparece en grandes cantidades. Aparentemente, esta serie era una de las favoritas de los seguidores de la revista, pero es probable que no fuese por el sexo, sino porque estaba correctamente serializada, dándoles a los fans la oportunidad de ir conociendo a los personajes cuyas vidas a veces les hubiese gustado tener.

Pulp acabó su existencia publicando Cinderalla de Junko Mizuno. Mizuno, de la que previamente habíamos visto parte de su trabajo en la irregular antología Secret Comics Japan de Cadence Books, repasa el cuento de Cenicienta a través de una lente mutada, tan linda como asustadiza. Por lo general, su trabajo me parece muy atractivo, aunque quiero reservarme el derecho de opinar hasta que haya podido leérmelo completo en color en un tomo recopilatorio. La copia promocional anuncia la serie en la habitual línea promocional de los artículos de la revista ("psicodélica, super-saltarina y grotesco-monísima, el último objeto pop japonés"), pero el cómic se inclina por la copia de los cuentos de hadas y las imágenes góticas. Otra comparación de los anuncios asegura que es "las Powerpuff Girls en ácido", y dado que el interés de la serie de dibujos animados reside en que es poco más que un mestizaje sin fin de referencias culturales pop, no se equivoca. Al menos es bastante mejor que Strain.

Definitivamente, las tres series están a la altura de este tipo de antología: son nuevas, frescas, un poco trashy y probablemente olvidables. La mayoría del resto de series se les parecen, pero algunas de ellas son lo suficientemente buenas como para lamentar la desaparición de la revista.   

HEARTBROKEN ANGELES
Masahiko Kikuni

Hearbreak Angels fue una de los primeras series con una presentación en forma del popular diseño de cuatro viñetas al estilo de OL: Survival in the Office en ser traducida. Fue todo un acierto. El estilo no difiere demasiado del de nuestra tira de periódico de cuatro viñetas. Sin embargo, es diferente porque es más transgresora. Al menos eso es lo que aseguraba la copia de prensa: "Sexo. Escatología. Fetichismo. Muerte. Todo hay que achacárselo a Masahiko Kikuni, creador de algunos de los cómics japoneses más retorcidos que se han visto en América alguna vez. Kikuni es capaz de dibujar los personajes más monos y parecidos al anime imaginables... y luego hacer que empiecen a practicar actos poco naturales que hará que se estremezcan algunos de los autores de cómics estadounidenses más explícitos." Desafortunadamente, esta presentación cae en la trampa habitual que reclama que las cosas son mejores porque provienen del otro lado del charco, y que los pobres estadounidenses nunca van a ser capaces de emular. No soy demasiado fan de los cómics erótico-grotescos sinsentido, pero estoy bastante seguro de que fácilmente Crumb y los primeros undergrounds pueden hacer morder el polvo a Kikuni en la categoría de "más transgresor".

Eso no significa que la serie no esté bien, aunque vender cómics basados en la repugnancia puede que solo resulte atractivo al lector de impulsos más juveniles. En su favor hay que señalar que Kikuni es un maestro del formato de cuatro viñetas y un artista muy capaz, si bien sus diseños de personajes no varían mucho de lo habitual. También se las arregla muy bien para idear chistes con buen ritmo. Sin embargo, a menudo sus bromas son la mitad de divertidas. Quizá sea ese el motivo principal por el que guardando una gran relación con su temática, la mayoría de su humor se base en derivaciones de las violaciones de un claro conjunto de normas sociales. Hasta hoy, el humor británico sigue permaneciendo como una de las fuerzas vitales del humor derivado de una sociedad con un entendimiento completamente interiorizado del decoro. Tanto los libros de Jane Austen como "Guardando las formas" explotan el mismo territorio. A menudo el humor japonés funciona de forma similar, porque la sociedad ha desarrollado algunas de las prácticas sociales más rígidas del mundo. Sin embargo, en el caso de una artista como Kikuni, en cuyos cómics puede pasar literalmente de todo, el potencial por la fricción cómica causada por el choque de opuestos yuxtapuestos termina desapareciendo. Todo lo que queda es una transgresión que, como cualquier otra cosa, envejece muy mal después de un tiempo.

(Continuará)

miércoles, 15 de febrero de 2017

BRAINPOWERED 4: SPEED, por Warren Ellis

Carla Speed ​​McNeil dice: 

"Carla Speed ​​McNeil vive en Maryland con su esposo informático Michael Jock y una horda cada vez más grande de cables, ardillas muertas y pájaros cantores. Llevo haciendo FINDER en su actual encarnación desde el otoño de 1997. Mientras estoy cocinando, soy capaz de hablar con cualquiera que no me sugiera nuevas formas de servir carne cocida y de mezclar la sopa."

Creo que FINDER es lo que algunos críticos llaman un romance planetario. Lo que hace que la serie sea lo que es, es el escenario donde se desarrolla, el enredo sociológico que lo rodea y la rica mezcla de bichos raros que aparecen en ella. Es una historia continua sobre un mundo loco y todo lo que contiene. En este medio no hay nada parecido, por lo que se me antojó mirar en el interior de la cabeza de su autora:

¿Qué te impulsó a empezar la serie de FINDER? ¿Hacía tiempo que le estabas dando vueltas a la historia, o en realidad tenías un objetivo específico que querías alcanzar por medio de la ciencia ficción?

Tenía mil ideas en la cabeza y estaban empezando a pudrirse.

Este hecho no es tan glamoroso como algunos pueden pensar. En las convenciones de cómics se puede comprobar las hordas de personas que tienen un problema similar. Son los que llevan cargando el mismo cuaderno de dibujo desde hace cuatro años, por lo que tiene un círculo de sudor provocado por la mano del que lo acarrea. Cuando empecé a escribir y dibujar cada idea que se me empezó a ocurrir era 1995, y tuve que indagar entre siete cuadernos de dibujo y una pila de hojas escritas... Desde que empecé con el cómic en serio no he tenido tiempo para volver a emborronar un cuaderno de bocetos.

Como guionista todavía soy demasiado "joven" como para saber hacia dónde me estoy dirigiendo. Algunos temas de la serie están empezando a tomar forma ahora, las cuestiones de género, el creador como un personaje más, y algunas otras cuestiones similarmente vagas. Cada cosa a su tiempo.

¿Es FINDER una larga historia con un final, o más bien se está convirtiendo en una estructura de historias completas simplemente ambientadas en el mismo entorno?

Espero haber construido un espacio con un techo lo suficientemente alto como para poder hacer lo que quiera en él. Tengo pensado un Gran Plan que poco a poco y con el tiempo se irá construyendo, pero como ocurre con la mayoría de Grandes Planes, algunas historias se verán más afectadas y otras no lo harán en absoluto. El ambiente donde transcurre la historia se está convirtiendo en un personaje por derecho propio, generando suficiente espacio como para acometer historias completas relacionadas de una forma marginal.

¿Crees que FINDER está consiguiendo lectores diferentes al habitual público del cómic? ¿Te parece que está alcanzando un público más diverso? ¿Quién se lee FINDER?

Diverso, Dios, claro que sí. Hay una mezcla asombrosa entre los lectores que me envían correos y los que asisten a las convenciones de cómics. Recibo cartas de personas que me envían plumas de emú y planos de proyectos de arquitecturas biológicas. También un montón de gente a la que le brillan los ojos que normalmente se leen un montón de libros de ciencia ficción, pero que están algo descontentos con el cada vez menor grupo de autores de género disponibles. Recibo cartas de bibliotecarios que me acusan de haberles hecho llorar. Me encuentro con encantadores hombres de mediana edad que me preguntan cómo soy capaz de escribir un personaje masculino "de una forma tan convincente" y luego me responden a todas mis preguntas sobre la Ley kashrut. Supongo que los fans del pastel de carne y los de los restaurantes hindúes, los constructores de muñecas y los neurólogos, los lingüistas y los trans, los adictos al tatuaje y los esquizofrénicos diagnosticados, además de los autores de género fantástico, se leerán toda clase de cómics, pero a mí me suelen hablar de todas esas otras cosas. Siempre tengo alguien con quien hablar.

¿Qué novelas gráficas mantienes cerca tuyo que nunca te gustaría deshacerte de ellas?

¿Además de la mías?

Sí, Carla. Estoy intentando vender algunos tomos.

FROM HELL. STINZ: CHARGER. GORAZDE ZONA PROTEGIDA, BREATHTAKER, RÍO VENENO. TO THE HEART OF THE STORM. BIRDLAND, FRANK, SANDMAN: LAS BENÉVOLAS. CASTLE WAITING, CEREBUS: GUYS. ALIENS: LABERINTO. SPLIT-LEVEL DYKES.  Probablemente dos docenas más que almacené una vez en una gran caja que se ha perdido en algún sitio de mi casa, pero si la casa se quemase, me las compraría de nuevo.

¿Qué estás escuchando últimamente, especialmente cuando estás trabajando?

KODO: MONDO HEAD en el coche. De forma obsesiva.

En el estudio el DVD es el rey. CHOCOLAT, LAZOS ARDIENTES, LA HUELLA, LOS VIAJES DE SULLIVAN. EL HONOR DE LOS PRIZZI, THE LIMEY, LOS OTROS. NIEBLA EN EL ALMA, DONNIE DARKO, MEN IN BLACK, GOTHAM. PORCO ROSSO, DESAYUNO CON DIAMANTES. UNA HABITACIÓN CON VISTAS, TOPSY-TURVY, TAXI DRIVER, y Dios me ayude, TITANIC. De esta última le echo la culpa a Donna Barr.

Por alguna razón, cuando estoy trabajando la música me produce hormigueos. Las películas cortan el día en dos y me mantienen interesada, aunque no me distraen... excepto cuando estoy escribiendo. No escucho nada mientras lo hago.


Puedes encontrar el material de Carla en su web.


-Warren (2002-2004)

lunes, 13 de febrero de 2017

KILLED BY FINNISH HARDCORE


Killed By Finnish Hardcore
(Redrum Records (KBD), 2003)

A1-Riistetyt - Mieletöntä Väkivaltaa
A2-Nato - Presidenttipeli
A3-Kohu 63 - Sotaa
A4-Destrucktions - Injustice
A5-Pohjasakka - Tapa Sotilas
A6-Unicef - 251
A7-Nolla Nolla Nolla - Leikin Loppu
A8-Bastards - Turvallista Huomista
A9-Aivoproteesi - Irti
A10-Pyhäkoulu - Vanhempien Rakkaus 
A11-Kansan Uutiset - Economic Appraisal 
A12-Kaaos - Vaihtoehto
A13-Laahaus - Keskiluokan Painajainen
A14-Klimax - Moscow
A15-Lama - Tavastia
B1-Appendix - Paniikkia
B2-Tampere SS - Sotaa
B3-Melakka - Ei
B4-Purkaus - Maailma Tänään
B5-Antikeho - R.A.Y.
B6-Äpärät - Tähti
B7-Marionetti - Turha Armeija
B8-Terveet Kädet - Ylos
B9-Vaurio - Viikonloppuanarkisti
B10-Varaus - Sotaa
B11-Nukketeatteri - Lopettakaa!
B12-Maanalainen Pelastusarmeija - Kaupunki Palaa
B13-Rattus - Rumia Ruumiita
B14-Kuolema - Äpärä
B15-Kansanturvamusiikkikomissio - Kalinka

AQUI.

miércoles, 8 de febrero de 2017

LOST IN TRANSLATION: COMPRAR ALGO LISTO PARA LA AUTO-DESTRUCCIÓN, por Bill Randall. (1 de 4)

Artículo de Bill Randall para The Comics Journal nº 249 (2002). Traducido por Frog2000.

PULP (Viz Communications) 

Pulp ha enfilado el mismo camino que el dodo. Esta antología mensual, que proviene del mismo imperio que Ranma 1/2 y Pokémon, se auto-denominaba como "la revista Manga para gente adulta" y en ella se serializaban una docena de series. Durante sus pocos años de vida ha demostrado de nuevo el viejo adagio de que las antologías nunca suelen funcionar demasiado bien en el mercado norteamericano, sin importar mucho lo bueno que sea el título. A menos que seas Drawn & Quaterly. O Blab. O Non. O SPX. O Super Manga Blast. Bueno, ningún formato de mesa de café, ni festivas antologías que no contengan Oh My Goddess! van a funcionar nunca, y Pulp no era ninguna excepción. Aunque por supuesto que ha logrado un montón de cosas durante su trayectoria. No todas han sido buenas, pero algunas fueron magníficas. 

A decir verdad, es probable que Pulp llevase programado el fracaso en su ADN desde un principio. De todas formas, si estas series hubiesen acabado siendo recogidas en tomos, la única razón para comprar una revista impresa lo más barata posible seguramente fuese porque se sufre alguna inclinación por el mecenazgo o de impaciencia aguda. Sin embargo, los editores de Pulp intentaron que su periodicidad mensual resultara necesaria mediante la inclusión de artículos y columnas regulares. El editor de Film Comment, Chuck Stephens, y el autor de Tokyoscope, Patrick Macias, contribuyeron con artículos sobre el cine japonés, Yuji Oniki escribía sobre música J-Pop y noise underground a la última, y Jason Thompson se ocupaba de las reseñas de manga. En uno de los números más recientes se incluía una "Guía de Mondo Tokyo" con pequeños y expresionistas artículos sobre los diferentes distritos de la enorme metrópolis. Los logros de los artículos de Pulp eran tan variados como sus contribuyentes. Por lo general solían funcionar como una excelente introducción de clichés bastante diversos, pero al ser tan breves, les impedía agregar mayor información de la que se podía encotrar disponible en otras partes. Por ejemplo, el excelente artículo de Stephens sobre Takashi Miike funcionaba mucho mejor como una anotación de la mayoría de artículos más largos sobre el inquietante autor que se pueden encontrar en otras revistas. Y como los artículos que valían la pena de los primeros años de Pulp fueron recopilados en el libro Fresh Pulp, la cadencia mensual se iba haciendo cada vez menos relevante. 

Por otro lado, los artículos daban a entender mucho más las intenciones de la editorial de la revista, ya que los mangas serializados variaban ampliamente de calidad y tono. Por otro lado, los artículos tenían cierta intencionalidad misionera, porque intentaban educar a los lectores acerca del vastísimo mundo de la cultura pop japonesa que Occidente aún no ha descubierto. Además, los textos se las arreglaban para que su lector sintiese cierta sensación de privilegio. Incluso aunque el artículo tratase sobre un tema tan habitual como las viejas películas de Godzilla, de alguna forma el diseño de página de la revista parecía implicar que nos encontrábamos ante algo especial. 

Parecía que uno de los objetivos principales de Pulp no era el manga en sí, sino crear una marca, y si el hecho de que pueda utilizar este término publicitario sin una definición clara en un contexto que no tiene nada que ver con la publicidad no te hace tener náuseas, entonces tengo guardado un cubo de cinco kilos de vómito en el cobertizo que te puedo ofrecer. El diseño de "revista Manga para gente adulta" del magazine enfatizaba más la atmósfera que el propio manga. Pero al comprarlo todos los meses, uno podía introducirse en un ambiente underground en el que solo los iniciados eran bienvenidos. Suscribirse era incluso mejor.

Esta estrategia juega en la misma liga en la que lo hacen las comunidades de fans. Conocer el pop desechable de otras culturas es similar a poseer un hechizo mágico listo para usar contra el conocimiento de otros. Me puedo imaginar lo que puede ser pasar de ser un minúsculo fan del anime a conocer Macross, luego Gundam y a continuación Votoms, convencido de que la sofisticación personal va incrementándose cada vez más. Si por ejemplo un día este fan llegase a conocer a un entusiasta seguidor de Zoids, podrá burlarse de él con total impunidad. Demonios, pero si a veces las cosas funcionan de la misma forma en la Universidad, la mayor comunidad de fans tercos e irritantes del mundo, donde los diferentes clanes de pensadores están todo el santo día haciendo de menos al resto. De hecho, el Ethan del "Rates of Exchange" de David Mazzuchelli lo clarificaba mucho mejor: "Bergman, claro, ¿pero has visto lo que hace Tarkovsky?" Lo he hecho, pero estoy seguro de que te encantará ilustrarme. 

Pulp utilizaba estos deseos generando todo un universo conceptual en sus páginas, un Japón mental. Desde que Europa se enamoró de este país en la Feria Mundial de París de 1867, cualquiera, desde Gilbert & Sulivan hasta Wiliam Gibson ha intentado romantizar el concepto de Japón como lugar exótico. En este sentido, sencillamente Pulp, y el fandom del manga en general, forman parte de una larga tradición. ¿Cuántos americanos necesitan saber donde está el bar favorito de Happy Ujihashi? No lo sé, pero este parece sugerir que seguramente sea mejor que el bar que está debajo de tu casa. Dudo que haya muchos lectores que puedan pasarse por Tokyo alguna vez, pero por lo menos tendrán a mano los Secretos Desconocidos más novedosos, "hip" y underground de la "escena" japonesa. Seguro que es un buen tema de conversación en un cocktail. "¿Sabes que la obra de los Boredoms ha sido superada por las disonantes travesuras de Omoide Hatoba?" "Cuántame más, viejo Chauncey".

Por cierto, mi intención no es etiquetar el aparato conceptual de Pulp de una forma tan singular. La mayoría de disciplinas artísticas suelen ser capaces de crear un estado mental en su receptor, normalmente a base de rituales como dejar una iluminación más tenue o haciendo sonar música relajante. Además, hace mucho tiempo, cuando me convertí en un fanático acrítico de anime y manga, mi respuesta habitual era parecida: hablar sobre la atmósfera, a veces más que sobre las mismas obras sobre las que intentaba escribir. La mitad de la diversión es buscar ese conocimiento, intercambiando vídeos bootleg con otros fans de los subtítulos, sintiéndome acogido por la red underground de degustadores. En el caso de Pulp, imitar todos esos mecanismos solo es marketing inteligente. Pero el marketing y el Arte habitan dos planos de la realidad completamente diferentes. Definitivamente, Pulp debería haber vivido o muerto con el manga como base principal donde apoyarse, en lugar del envoltorio.

(Continuará)

lunes, 6 de febrero de 2017

BRAINPOWERED 3: EL CHICO DEL CORTE DE PELO, por Warren Ellis

Jamie Rich es el redactor jefe de Oni Press, donde ha publicado perennes de nuestra sección de reseñas de ARTBOMB como QUEEN AND COUNTRY y FORTUNE AND GLORY. Oni Press es una de las editoriales comerciales más inteligentes y diversificadas de los cómics actuales. Dispone de una pequeña y excéntrica lista de proyectos que van desde thrillers políticos para adultos hasta novelas de instituto de los ochenta y libros infantiles. Rich también ha escrito un libro titulado CUT MY HAIR. Un día le hice hablar bastante:

¿Por qué trabajas en los cómics? ¿No pudiste conseguir un trabajo más adecuado? ¿Qué te atrae de este medio?

Bueno, en realidad es más una cuestión de que yo no he sido capaz de conseguir un trabajo más adecuado. Mi padre siempre me decía que con este corte de pelo nadie me iba a contratar. De alguna forma, al principio me causó algunos problemas. Los cómics estaban prostituyéndose borrachos por toda la calle, pero lo que ahora me está manteniendo y haciéndome querer seguir trabajando en el medio es que en esta editorial disfrutamos de una libertad creativa sin restricciones. No estoy seguro de si podría irme a cualquier otro lugar para hacer el tipo de auténtico cómic independiente del que nosotros estamos disfrutando. Espero que podamos evitar la mercantilización. Muchos están intentando subirse al carro... Incluso a mí me ha pellizcado la tentación de intentar convertir lo que hago en una cosa más rentable. Pero mientras existan lápices y papel, siempre habrá algún loco en este negocio.

Aunque todo el mundo sabe cuánto tiempo se tarda en hacer una película, o la grabación de un single, nadie sabe mucho sobre el proceso de producción de los cómics. ¿Cuánto tiempo (y seguro que tiene que haber un promedio) se necesita para que Oni Press pueda colocar un tomo desde que se empieza a planificar?

Bueno, si estamos hablando de un cómic a color, y si todo marcha de una forma ideal, en realidad el verdadero proceso lleva nueve meses por cada tomo. Es como un bebé. Pero para el material más pequeño no siempre tenemos la misma suerte, ya que no siempre podemos conseguir el dinero para emprender las primeras etapas de un proyecto y dejar que se tome su tiempo. Sin embargo, a nosotros suele costarnos la mayor parte de las veces cerca de cuatro a seis meses desde la concepción hasta conseguir que el primer número llegue a las estanterías.

¿Qué tipo de personas leen las series editadas por Oni Press? ¿Crees que tenéis un público en particular, como si fuéseis una editora para indies, o tu audiencia es mucho más extensa?

Creo que hay un núcleo de fans que son un poco indies, un poco peculiares, que buscan productos menos aceptados, pero tampoco me parece que se nos pueda etiquetar de una forma tan sencilla. Atraemos a una audiencia mucho más amplia. Por ejemplo, BLUE MONDAY suelen comprarlo un montón de hombres adultos, e incluso mujeres de 30 o 40 años que recuerdan su paso por el instituto en los ochenta. Paul Dini, Greg Rucka, Guy Davis, Judd Winick, todos ellos son personas capaces de atraer a lectores de todos los ámbitos de la vida. Al habernos etiquetado como editorial indie, puede que algunos lectores se compren cualquier cosa con nuestra marca. Tienden a ser gente con un aspecto más bien raro. Son un montón de personajes adorables con gafas de cristales gruesos como los de Buddy Holly.

¿Qué novelas gráficas tienes siempre cerca de las que nunca te gustaría deshacerte?

Dios mío. GRENDEL: EL LEGADO DE DIABLO de Matt Wagner y los Pander Bros., RED ROCKET 7 de Mike Allred, USAGI YOJIMBO: SEGADORA de Stan Sakai, las obras que hemos publicado de Andi Watson y Chynna Clugston-Major, BERLIN: CIUDAD DE PIEDRAS de Jason Lutes, LA MUERTE DE SPEEDY de Jaime Hernández. SHADE: THE CHANGING MAN de Pete Milligan, una de las únicas cosas editada como ejemplares de grapa que he guardado después de una mudanza reciente. Esos son todos los que se me ocurren ahora mismo.

¿Qué estáis escuchando en la oficina estos días?

Ahora mismo estoy escuchando mucho mi propia recopilación de caras Bs de Gorillaz, antes fue el nuevo de Beth Orton. Algunas cosas de N*E*R*D, Kelis, y todo lo que sacan los Neptunes. El nuevo single de Primal Scream, "Miss Lucifer", es una increíble patada en el culo. Low Live In Paris In 1999. Me gusta darle movimiento a mis oídos.


EL SONIDO FAKE FAKE

Todavía no he escuchado el nuevo de Mika Bomb, pero sigo utilizando el single "Heart Attack" como si fuese una droga. Tres chicas y dos chicos de Japón y Gran Bretaña con base londinense que hacen música de guitarras como piensa la gente que deberían sonar The Strokes y The Hives. No puedes evitar engancharte a una banda que hace canciones tituladas "Super Sexy Happy Razor Girls". O al menos yo no puedo. Tengo cierta debilidad por ese tipo de cosas.

Ya sabes:

I saw you at the station 
I think I looked at your bum 
Another palpitation 
Cos I've been looking for someone I can talk to

Venga. Sabes que te gusta. Juro que están cantando: "Tengo un ataque al corazón / un puñetero infarto / por tu culpa". No me importa lo que diga la sección de fans de su página... De todos modos, me parecen gloriosos. No hay ninguna pretensión en lo que hacen, nada deliberado como en los Strokes ni la aburrida y opresiva eficiencia de banda de pub de los Hives. Simplemente arrancan las puertas con sus grandes botas a lo Tank Girl y sudan para ti. Dulcemente.

MIKA BOMB es lo que estás buscando. Si todo lo demás te falla, puedes comprar sus cosas en DAMAGED GOODS. Yo ya las tengo.


-Warren

jueves, 2 de febrero de 2017

KILLED BY DEATH #202




Various - Killed by Death #202: Five Old Spanish Punk Rock Twelve Inches
(Redrum Records (KBD), 1999)

A1-Toreros After Olé - Porom Pom Pero
A2-Toreros After Olé - Chicos De La Calle
A3-Toreros After Olé - Corre
A4-Toreros After Olé - Ratas
A5-Toreros After Olé - Corruptor De Menores
A6-Toreros After Olé - Asesinos
A7-Toreros After Olé - Ego
A8-La Broma De Ssatán - Terrorismo Autorizado
A9-La Broma De Ssatán - Baila Pogo Sobre Un Nazi
A10-La Broma De Ssatán - Ahogate En El W.C.
A11-La Broma De Ssatán - Conflicto Mundial
A12-La Broma De Ssatán - Huerfano Adoptado
A13-La Broma De Ssatán - El Loco
A14-La Broma De Ssatán - Vete A Morir A El Salvador
B1-Espasmodicos - Serafin
B2-Espasmodicos - Soy Cruel
B3-Espasmodicos - Dias De Destruccion
B4-Espasmodicos - Mata
B5-Espasmodicos - El Dia Que Me Fallo Superman
B6-Larsen - Frontera Francesa
B7-Larsen - Vomitas Sangre
B8-Larsen - Nacito De La Pota De Un Punk
B9-Larsen - Lucha Contra El Tecno
B10-Ultimo Resorte - Una Guerra Sin Fondo
B11-Ultimo Resorte - La Gran Estafa
B12-Ultimo Resorte - Agresividad Controlada
B13-Ultimo Resorte - Presos
B14-Ultimo Resorte - Autodestruccion

AQUI.

lunes, 30 de enero de 2017

CALVIN Y HOBBES, UNA TIRA DE CUALIDADES MONSTRUOSAS (PARTE 3 DE 3)

Por Richard Marschall para The Comics Journal nº 127 (1989). Traducido por Frog2000. Parte 1, parte 2.

Incluso la fantasía con la que Watterson impregna la tira, que aparece de forma bastante asidua, tiene repercusiones en aquello a lo que se enfrenta. La relación de Calvin con Hobbes es magia pura, y creo que deberían promulgar una ley contra las habladurías que a menudo han surgido en su contra. Dejadlo estar: sospecho que la planificación de Watterson es tan tenue como la del supuesto punto de vista freudiano que McCay imprimió en los sueños de Little Nemo, o las motivaciones de Herriman detrás del género cambiante de Krazy Kat. Estos historietistas se encogían de hombros y expresaban verdadera perplejidad tras ser preguntados para a continuación seguir pasándoselo pipa mientras dibujaban sus tiras de cómics. Por otro lado, los interludios del Capitán Spiff, las referencias a las películas de terror, las exploraciones liliputienses de Calvin haciendo uso de los electrodomésticos, todas nos cuentan algo sobre el niño protagonista, pero también sobre la América contemporánea. Aunque también deberíamos dejarlas pasar: Calvin y Hobbes es una de las pocas tiras que tienen varios niveles de lectura (o en la que se puede escoger uno solo de ellos), y en raras ocasiones nos trae ecos melancólicos de lo que les ocurrió a Pogo y Abner, cuando cercanas a sus respectivos finales empezaron a demandar de sus lectores que se las leyesen teniendo un solo nivel en cuenta (el estruendosamente político), lo que supuso un abrupto cambio en las intenciones de sus creadores y en lo que su público esperaba de ellas.

Es evidente que Calvin & Hobbes se puede tomar como una reflexión de nuestra época, para poder ver los árboles que forman el bosque. Los agoreros ya han empezado a etiquetar esta época como la Era de Reagan, cacareando sin control sobre yuppies, codicia y música New Age. De nuevo, todos son elementos que parecen estar más apropiadamente representados en Garfield. En su lugar, Calvin y Hobbes documenta nuestra forma de vivir, nuestra forma de expresarnos, cómo interactuamos entre nosotros, de formas tan frescas como desinteresadas. Es una tira que está al día y es consciente de sí misma.
El niño que actúa como un adulto es una transmogrificación social que ha dejado su marca justo en mitad del Siglo XX. Estos niños se han hecho ahora reales, no son ni un sueño ni una imposición. Su profeta fue Charles Schulz y su discípulo es Bill Watterson. Sin embargo, (de nuevo aquí tenemos todos esos diferentes niveles de los que hablamos), Calvin (maduro, cínico, enrollado, sarcástico, locuaz, quizá demasiado inteligente) no pierde su condición quintaesencial de niño. Sigue siendo un niño. Frecuentemente actúa como uno, aunque no caiga en la infantilidad. 

La temática del adulto que actúa como un niño resulta mucho más fácil de planificar (o al menos se puede ver de forma más frecuente en la cultura), y ahí tenemos todo un muestrario compuesto por Laurel y Hardy, Lucy y al compungido Ralph Kramden, entre otros. Pero en los cómics también hemos podido disfrutar de forma bastante habitual de la premisa del niño que actúa como un niño. Por banal que suene, si se considera la veta humorística que se ha podido encontrar en las escenas de niños haciéndose cargo de otros a lo largo de todo este tiempo, y bajo la premisa de que hasta ahora nuestros hijos han sido la obsesión central de los historietistas de las tiras de cómics, hay unos cuántos autores que han sabido hacer las cosas perfectamente. El Skippy de Percy Crosby era un misántropo con el alma de un filósofo adulto en el cuerpo de un niño. Y solo en el momento en el que la Little Orphan Annie de Harold Grey perdió su vulnerabilidad original y se convirtió en indestructible fue cuando la tira empezó a resquebrajarse; Annie ya no era ninguna niña. Sin embargo, entre los niños que parecen reales más genuinos del cómic se pueden encontrar a los gamines rurales de Dwig (School Days, Huck Finn), los niños del Just-Kids de Ad Carter, los chicos que aparecen en Reg´lar Fellers, y (quizá el más cercano de todos a la personalidad de Calvin) Desp´rate Ambrose del S´Matter, Pop? de Charlie Payne.
En estas tiras reinaban las preocupaciones propias de la infancia (la ontología de la vida del niño), y los historietistas con más talento eran capaces de capturar, o de simular, lo que de verdad les preocupaba a sus pequeños protagonistas. Cualquiera puede etiquetarse como autor satírico si lo que suele hacer es describir a los adultos de una forma infantil. Para ello podemos aprovecharnos de las cosas "importantes" y ridiculizarlas. Pero solo los auténticos genios son capaces de recordar (aunque todos hayamos pasado por la misma experiencia) lo importantes que parecen las cosas sin importancia cuando eres un niño, y entonces mostrarnos al resto de nosotros esa perspectiva. Bill Watterson nunca se olvidó de ella, y tiene una forma mágica de recordárnosla sin ser condescendiente con nosotros o con los propios niños. Tampoco la edulcora. Sus breves guiones son mucho más que simples soportes del gag. Son placas de Petri donde se puede reconocer la niñez, compartir respuestas a algunas preguntas y mostrarles nuevas formas de reaccionar a las personas que nos importan. 

El estilo de dibujo de Watterson también es muy especial. Tan salvaje como me parecen su temática y sus antecedentes, en su trazo soy capaz de ver el elemento definitivo que me hace dejar de ser un pesimista cada vez que observo las tiras de periódico modernas para transformarme en un prudente optimista. Calvin & Hobbes ha sido capaz de reafirmar el valor del dibujo, el talento como algo sagrado, la importancia de la composición, el resultado que es capaz de producir el artista competente. La esterilidad gráfica no es algo que necesariamente abunde en muchas de las tiras de periódico, pero en esta línea, el propio syndicate de Watterson (Universal Press Syndicate) ha sido un reincidente habitual, firmando contratos con amateurs sin habilidad alguna para el dibujo. Watterson ha sido capaz de resucitar las sensaciones del artista dotado, haciéndonos recordar que las mejores tiras de cómic deberían estar dibujadas de forma grandiosa. 

¿Podría esto ser revolucionario? ¿El hecho de que un historietista sea capaz de dibujar tan bien? En 1989 eso es lo que parece, porque Bill Watterson puede dibujar maravillosamente bien. Utiliza su pincel como un maestro. Sus personajes exhiben una miriada de expresiones, pero además demuestran personalidad, incluso antes de que lo hagan a través de sus diálogos. Sus composiciones son tan admirables que resultan inspiradoras, los negros están colocados en su sitio justo, su sombreado es juicioso, la perspectiva y anatomía están deliciosamente distorsionadas. Es evidente que Watterson conoce a Walt Kelly, y que recientemente ha descubierto a George Herriman. Diseños, motivos, patrones, su propio toque personal, todo puede verse en Calvin and Hobbes en un momento en el que los historietistas están empezando a descubrir formas de eliminar detalles de lo que evidentemente consideran una labor penosa. 

Lo más impresionante es la forma en la que Watterson emplea ángulos y puntos de vista. Hace veinte años, Pat Oliphant empezó a adoptar composiciones poco ortodoxas (primeros planos, vistas desde el suelo) en sus tiras políticas, vistas panorámicas, efectos dramáticos de gran alcance, cielos tormentosos, etcétera, y Watterson está haciendo cosas parecidas en su tira. Extraño en el caso de los historietistas políticos que han ido apareciendo últimamente en el terreno de las tiras, Watterson es el primer artista que ha dejado atrás la tira política en adoptar estas llamativas pautas. De esa forma, mirar su tira, incluso antes de leer el diálogo, antes de fijarse en el argumento, antes de echar un vistazo a las irresistibles expresiones, resulta interesante de inmediato. 

Es probable que la breve permanencia de Watterson entre el grupo de historietistas políticos fuese un buen período de entrenamiento, pero seguro que la frustración que supuso su esfuerzo por evolucionar en la profesión sería a la larga una mejor enseñanza: aunque atemperado, Bill Watterson parece haber adoptado un sentido de la perspectiva sobre sí mismo, su creación, y la profesión que resulta admirable. 
 (Por supuesto, a veces también se puede ir demasiado lejos con todo ese rollo de la grandeza-ante-la-adversidad-y-el artista-hambriento-en-su-buhardilla. Recuerdo la anécdota de Churchill durante el bombardeo, mientras las bombas llovían sobre Londres. Alguien le dijo: "Puede que esto sea una bendición disfrazada" . Churchill carraspeó: "en parte bendición, en parte disfraz".)

Durante años, la única concesión consistente en la obra de Watterson ha aparecido en las páginas de las publicaciones de Richard Samuel West. Algunas revistas como Target suelen incluir trabajos y entrevistas de los historietistas políticos más importantes, y en ella también se han podido ver portadas y anuncios de "Watterson" o "W".  Por lo general, todo hay que decirlo, su trabajo era mejor que cualquiera de los que aparecían en la revista. Mucho antes de que llegase Calvin y Hobbes, fue en este magazine donde empezó a surgir un culto occidental leal y perceptivo de devotos de la obra de Watterson. 

Finalmente, resulta importante hablar sobre la faceta de los temas más recurrentes de la tira. Hay chistes que surgen de la premisa básica de la "vida real" de Hobbes, y las relaciones entre Calvin y el tigre. Hay rutinas habituales formadas por los paseos del Capitán Spiff, que liberan al chico de Hobbes y le permiten volar solo. También están las ocurrencias ocasionales co-protagonizadas por Susie. O las situaciones donde se enumeran los resultados de las encuestas sobre la efectividad como padre del padre de Calvin (Charles Schulz, fan de la obra de Watterson, me dijo una vez que al final estas escenas podrían ser capaces por sí mismas de suplantar la relación del protagonista con el tigre.) Otra de las cosas que en primera instancia deberíamos apreciar de Calvin y Hobbes es que parece oponerse a cómo deberían ser las cosas: lo que impresiona de la tira no sólo es la calidad de sus temas sino su variedad.
Cuando las cosas son frescas, variadas e impredecibles para el lector de una tira de calidad, sabes que lo mismo está ocurriendo con el historietista que se sienta todos los días frente a su mesa de dibujo y se enfrenta a la hoja de papel en blanco. Bill Wattterson no solo crea felizmente, además es todo un retador. Nos reta a ver el mundo de igual forma a como lo ve su niño, y se reta a sí mismo para presentárnoslo de las diversas formas que el niño lo vive mágicamente en el interior de la tira, y lo hace de formas que ningún otro historietista actual es capaz de mostrar.

En algún sitio existe una especie de Pequeño Salón de la Fama de los cómics que (de hecho) es bastante honorable. Una vez estuvo lleno de pequeñajos, los Brownies, los Kewpies, los Teenie Weenies. Luego llegaron los niños, Yellow Kid, The Katzenjammer Kids, Charlie Brown y compañía. Más tarde, Calvin se ha aupado hasta lo alto del pedestal y todavía nadie ha sido capaz de echarle de allí. Ni nadie va a poder hacerlo. 

Pero no le des la espalda mucho tiempo. A veces, este niño lanza cosas muy raras con su cerbatana.